lunes, 3 de noviembre de 2014

Las características de nuestro patrimonio islámico

            
Yusuf Al-Qaradawi

                  El patrimonio del que hablamos no es él de una nación primitiva o de un grupo imaginario, y no es un patrimonio cerrado ni fanático sino que es un patrimonio de un mensaje eterno, de una gran civilización y de una nación extensa y global que ha podido compaginar entre la ciencia y la fe y que ha ligado la tierra con el cielo. Es un patrimonio cuyas características no son ignoradas por ningún estudioso crítico justo, sea musulmán o no.


1-      El humanitarismo:
            A pesar de ser escrito en árabe y partiendo de conceptos islámicos, es un patrimonio humanitario cuyo objetivo es liberar al hombre y conseguir su dignidad reivindicando sus derechos, así como le exige cumplir con sus deberes, garantizando su libertad civil y protegiendo su libertad religiosa: "No hay coacción en la religión" (Sura 2: 256) bajo el lema de: "Es cierto que hemos honrado a los hijos de Adam". (Sura 17: 70)


2-      La ética:
            Es un patrimonio que cree en los valores en todos los ámbitos: religioso, artístico, científico, literario, arqueológico, etc. Y no cree en la separación de la ética de la ciencia, ni de la política, ni del arte, ni de la economía y ni siquiera de la guerra. Es un patrimonio cuyo objetivo es: cumplir con las buenas moralidades.    


3-      La complementación:
            Es que abarca las leyes de la revelación divina y el rendimiento del cerebro humano, y en su abrigo se juntan la ciencia y la fe, se aglutina la vida con la religión, se liga la legislación con la sensatez y no se separa el corazón del pensamiento, ni el alma de la materia, ni la religión del estado, ni la literatura de la ciencia y ni lo lógico de lo religioso.


4-      El equilibrio:
            Es un patrimonio medio de una nación media que no va de un lado contra otro. No es un patrimonio de los idealistas contra los realistas, ni de los realistas contra los idealistas. Y no es solo de los ascetas ni de los materialistas. Es un patrimonio de equilibrio entre el idealismo y el realismo, entre la espiritualidad y el materialismo y entre el individuo y la sociedad. Es un patrimonio que representa el islam medio en sus bases y en sus pilares.


5-       La diversidad:
            Es un patrimonio espiritual y mundanal, legislativo y místico, científico y literario, filosófico y práctico, artístico y arqueológico en el cual encontramos: El Fiqh ( que es, en sentido jurídico, la disciplina de jurisprudencia islámica que estudia la Sharia) de Eshafii, las narraciones de El-Bujári, Las explicación del Corán de Etabari, la lógica de El-Ash´ari, el diccionario de Al-Jalil, la sintaxis de Sibuyé, la literatura de Al-Jahiz, la poesía de Al-Mutannabi, la filosofía de Averroes, el misticismo de Al-Ghazali, la medicina de Avicena, la física de Alhacén, las composiciones de Al-Mausili, el análisis de Ibn Jaldún, etc.

6-      La tolerancia:
            A pesar de ser un patrimonio islámico, producto de la mente islámica por razones islámicas y sobre una tierra islámica, abarca a todas las religiones y cree en todos los libros sagrados revelados por Dios. Así como admite que la diversidad entre la gente es inevitable según la voluntad de Dios que va a juzgarles el día del juicio en lo que discrepaba. Y no se debe negar el hecho de que otros no musulmanes, que fueron albergados por las tierras y la civilización del Islam, contribuyeron también en la formación de nuestro patrimonio.

7-      La flexibilidad:

            Aunque tiene bases religiosas y raíces éticas, puede adaptarse con el desarrollo y sus riquezas ya que su fertilidad interior le permite ser apto para crecer y para autorenovarse compaginando entre el aferramiento en las bases y en los objetivos (que son invariables) y entre la flexibilidad en las ramas y en los medios.       

Entradas populares