Yusuf Al-Qaradawi
El patrimonio del que hablamos no es
él de una nación primitiva o de un grupo imaginario, y no es un patrimonio
cerrado ni fanático sino que es un patrimonio de un mensaje eterno, de una gran
civilización y de una nación extensa y global que ha podido compaginar entre la
ciencia y la fe y que ha ligado la tierra con el cielo. Es un patrimonio cuyas
características no son ignoradas por ningún estudioso crítico justo, sea
musulmán o no.
1-
El
humanitarismo:
A pesar de ser escrito en árabe y
partiendo de conceptos islámicos, es un patrimonio humanitario cuyo objetivo es
liberar al hombre y conseguir su dignidad reivindicando sus derechos, así como
le exige cumplir con sus deberes, garantizando su libertad civil y protegiendo
su libertad religiosa: "No hay coacción en la religión" (Sura
2: 256) bajo el lema de: "Es cierto que hemos honrado a los hijos de
Adam". (Sura 17: 70)
2-
La ética:
Es un patrimonio que cree en los
valores en todos los ámbitos: religioso, artístico, científico, literario,
arqueológico, etc. Y no cree en la separación de la ética de la ciencia, ni de
la política, ni del arte, ni de la economía y ni siquiera de la guerra. Es un
patrimonio cuyo objetivo es: cumplir con las buenas moralidades.
3-
La
complementación:
Es que abarca las leyes de la
revelación divina y el rendimiento del cerebro humano, y en su abrigo se juntan
la ciencia y la fe, se aglutina la vida con la religión, se liga la legislación
con la sensatez y no se separa el corazón del pensamiento, ni el alma de la
materia, ni la religión del estado, ni la literatura de la ciencia y ni lo
lógico de lo religioso.
4-
El
equilibrio:
Es un patrimonio medio de una nación
media que no va de un lado contra otro. No es un patrimonio de los idealistas
contra los realistas, ni de los realistas contra los idealistas. Y no es solo
de los ascetas ni de los materialistas. Es un patrimonio de equilibrio entre el
idealismo y el realismo, entre la espiritualidad y el materialismo y entre el
individuo y la sociedad. Es un patrimonio que representa el islam medio en sus
bases y en sus pilares.
5-
La diversidad:
Es un patrimonio espiritual y
mundanal, legislativo y místico, científico y literario, filosófico y práctico,
artístico y arqueológico en el cual encontramos: El Fiqh ( que
es, en sentido jurídico, la disciplina de jurisprudencia islámica que
estudia la Sharia) de Eshafii, las narraciones de El-Bujári, Las
explicación del Corán de Etabari, la lógica de El-Ash´ari, el diccionario de Al-Jalil,
la sintaxis de Sibuyé, la literatura de Al-Jahiz, la poesía de Al-Mutannabi, la
filosofía de Averroes, el misticismo de Al-Ghazali, la medicina de Avicena, la
física de Alhacén, las composiciones de Al-Mausili, el análisis de Ibn Jaldún,
etc.
6-
La
tolerancia:
A pesar de ser un patrimonio
islámico, producto de la mente islámica por razones islámicas y sobre una
tierra islámica, abarca a todas las religiones y cree en todos los libros
sagrados revelados por Dios. Así como admite que la diversidad entre la gente
es inevitable según la voluntad de Dios que va a juzgarles el día del juicio en
lo que discrepaba. Y no se debe negar el hecho de que otros no musulmanes, que
fueron albergados por las tierras y la civilización del Islam, contribuyeron
también en la formación de nuestro patrimonio.
7-
La
flexibilidad:
Aunque tiene bases religiosas y raíces
éticas, puede adaptarse con el desarrollo y sus riquezas ya que su fertilidad
interior le permite ser apto para crecer y para autorenovarse compaginando
entre el aferramiento en las bases y en los objetivos (que son invariables) y
entre la flexibilidad en las ramas y en los medios.