miércoles, 13 de diciembre de 2023

¿Por qué, según la Biblia, el ofrecido para el sacrificio fue Ismael y no Isaac?

 Escrito por: Othman Hjira.

 

Cuando se acercó la Fiesta del Sacrificio que los musulmanes celebramos cada año con el fin de conmemorar la sumisión total a Dios de parte de Abraham cuando iba a sacrificar a su hijo Ismael, la curiosidad me llevó a hacer una breve investigación en la Biblia para ver qué dice al respecto. Entonces me di cuenta de que nos discrepamos en el punto del hijo ofrecido para el sacrificio, los musulmanes creemos que fue Ismael, mientras que la Biblia dice que fue Isaac. Pero lo que me llamó más la atención fue cuando la Biblia elogió a Abraham diciéndole: “No me has rehusado tu hijo, tu único hijo.” (Génesis 22:16), esa frase despertó muchas dudas en mí, ¿cómo es posible que la Biblia considere a Isaac como “hijo único” de Abraham sabiendo que fue el segundo? Para encontrar una respuesta a esa pregunta decidí preguntar a cristianos y judíos, y casi todos concordaban en lo mismo: Ismael no se considera un hijo de Abraham porque es hijo de una esclava, por tanto, no es un hijo “legítimo”. Claro, para un musulmán esa respuesta se considera como una provocación, de tal modo que les hacía las siguientes preguntas: ¿eso de hijo “ilegítimo” lo afirma claramente la Biblia o es simplemente una interpretación? ¿Considera Dios a Ismael como hijo “legítimo” o “ilegítimo”? ¿Por qué dicen que solo Isaac y su descendencia tienen el pacto perpetuo y se lo niegan a Ismael y su descendencia? ¿Qué más nos cuenta la Biblia sobre Ismael y su descendencia?

Lo que vamos a leer a continuación es el fruto de una investigación minuciosa, es decir, hemos rastreado la historia de Abraham desde el principio hasta el fin, indagando en todos los hitos y señales que hemos encontrado en el camino. Hemos analizado cada frase, cada número, cada sitio, cada nombre que nos pueda permitir seguir el hilo de nuestra investigación con el fin de devolverle a Ismael su merecido lugar tal como aparecía en el texto bíblico original, seguramente alterado con el fin de quitarle todo valor y honor a él y a su descendencia y atribuírselo todo a la de Isaac (véase Gálatas 3).

Me parece necesario aclarar que este trabajo no pretende menospreciar a Isaac (que la paz sea con él) ni a su descendencia, sino desvelar la verdad histórica tal como Dios quiso que fuese.

 Antes de empezar la lectura, y debido a la meticulosidad de esta investigación, se ruega leer con mucha concentración lo que viene a continuación. 

       

1-      El dilema del hijo único y del hijo “ilegítimo”:

Cuando Dios le ordenó a Abraham sacrificar a su hijo, le especificó cuál hijo exactamente: "porque ahora sé que tú respetas y obedeces a Dios. No le negaste a tu único hijo." (Génesis 22: 12), "  “Prometo por mí mismo que porque hiciste esto y no me negaste a tu hijo, tu único hijo." (Gen 22:16). Aquí vemos que el sacrificio tenía que ser con el hijo único de Abraham, es decir, con algo del que Abraham no tenía dos, el cuál debía de ser el hijo primogénito, Ismael. Sin embargo, en lo que sigue vemos la aparición del nombre del segundo hijo que tenía Abraham, Isaac y no del único, Ismael. Entonces para evitar la aparente contradicción del texto, muchos cristianos y judíos dicen que se refiere al único hijo "legítimo" y "legal", Isaac, por ser hijo de Sara, la esposa de Abraham, y no a Ismael por ser el hijo de la esclava de Sara, por lo tanto, no es un hijo "legítimo". Por eso cuando la Biblia dice: "tu único hijo, al único que tienes" no reconoce la legitimidad de Ismael, sino la de Isaac.

El problema es que incluso con esta interpretación algo racista contra Ismael (por ser hijo de la esclava), Dios, según la Biblia, afirma todo lo contrario sobre él y lo reconoce no solo como hijo "legítimo" de Abraham, sino también como un hijo "bendecido". Leamos lo que dice: "Además el ángel del Señor le dijo (a Agar): «Aumentaré tanto tus descendientes, que nadie los podrá contar. Estás encinta y tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Ismael, porque el Señor escuchó tu aflicción. Será arisco como un potro salvaje; luchará contra todos, y todos contra él; pero él afirmará su casa aunque sus hermanos se opongan.»"(Gen 16:10-12)

Aquí leemos claramente que la venida de Ismael ha sido anunciada por el mismo Dios por medio de su ángel. No se trata, por lo tanto, de un nacimiento casual o accidental, sino planificado y anunciado por el mismo Dios. ¿No sería vergonzoso, e incluso contradictorio, alegar que fue un hijo "ilegítimo" de Abraham sabiendo que allí hubo una intervención divina directa en este nacimiento? Otro detalle que nos revela este texto es que Ismael no va a ser tan querido por sus hermanos "pero él afirmará su casa aunque sus hermanos se opongan." ¿No explica esta afirmación la causa del odio que sienten algunos descendientes de Isaac hacia Ismael y sus descendientes? Otra frase que nos desvela un favor especial a Agar cuando Dios le anuncia: "Aumentaré tanto tus descendientes, que nadie los podrá contar." ¿No se trata de una gran bendición a Ismael y a su madre también? Debe haber seguramente un hermoso secreto entre Agar y Dios, lo cual es corroborado por otro texto de la Biblia: “porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). Esa última frase puede causarles un fuerte desagrado a los que desprecian a Agar por ser esclava de Sara, pero lo más cierto, es que ante Dios, Enaltecido y Glorificado sea, lo que realmente cuenta es la fe que encierran nuestros corazones y no el rango social. El Corán dice: “Ese es el favor de Allah que Él da a quien quiere. Allah es Dueño del Favor inmenso.” (El viernes: 4)

Cabe destacar que hay quienes intentan interpretar lo del “único hijo” por la ausencia de Ismael de la casa de su padre al ser expulsado junto con su mamá.  No obstante, esta interpretación queda en tela de juicio ya que los judíos y los cristianos están general y profundamente convencidos de la idea de que no se debe a la ausencia de Ismael en aquel entonces, sino por ser, según ellos y no según la Biblia, un hijo no “legítimo” de Abraham. De todas maneras, la ausencia de Ismael no significa que Isaac era el único hijo, sino el segundo.

  

2-      Ismael y el pacto con Dios:

En Génesis 16, la Biblia nos cuenta que Dios hizo el pacto con todos los descendientes de Abraham, incluyendo a Ismael: "El pacto que hago contigo, y que haré con todos tus descendientes en el futuro, es que yo seré siempre tu Dios y el Dios de ellos. A ti y a ellos les daré toda la tierra de Canaán, donde ahora vives, como su herencia para siempre; y yo seré su Dios.” (Gen 17: 7-8) Y para mantener este pacto entre Dios y los descendientes de Abraham, Dios puso una condición: la circuncisión. 

Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.” (Gén 17: 9-14)

Como se puede leer en este texto, Dios afirma que el pacto va a ser mantenido con la descendencia de Abraham siempre y cuando se circuncide a los varones, y vuelve a afirmar eso en la última frase al decir: “el que no hubiere circuncidado … ha violado mi pacto”.

Ahora bien, para saber si Ismael va a tener el pacto con Dios o no, vamos a plantear dos preguntas: ¿se cuenta Ismael entre la descendencia Abraham? Si la respuesta es “sí”, ¿fue circuncidado? Vamos a ver ahora lo que nos va a responder la Biblia. En cuanto a la primera pregunta, la respuesta es: SÍ, la Biblia afirma y reconoce claramente que Ismael es descendiente de Abraham: “De Isaac saldrá la descendencia que lleve tu nombre, pero también del hijo de la sierva yo haré una gran nación por ser descendiente tuyo.”(Gén 21: 12-13); y en cuanto a la segunda, la respuesta también es SÍ: “En el mismo día fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo.” (Gen 17:26). En definitiva, Ismael (que la paz sea con él) cumple con las dos condiciones para tener el pacto con Dios, y Dios no cambia su palabra.

Sin embargo, existe un texto que muchos utilizan como prueba para excluir a Ismael del pacto que Dios estableció también con Isaac: “Ciertamente, Sara tu esposa te dará a luz un hijo. Le pondrás por nombre Isaac, y yo confirmaré mi pacto con él y con sus descendientes como pacto eterno (…) pero mi pacto se confirmará con Isaac, quien nacerá de ti y de Sara dentro de un año.” (Gén 17:19-21). Vamos a ver, antes que nada, hay que dejar bien claro que confirmar una cosa no significa anular la otra. Aquí en este texto Dios no dice que su pacto con Ismael fue violado o anulado después de ser establecido tras ser circuncidado el mismo día que su padre Abraham, sino que le confirma a Abraham que Isaac también va a ser circuncidado al igual que su hijo Ismael justo después de su nacimiento como señal del pacto tal como dice la Biblia. De hecho, “circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado.” (Gén 21:4) Además, la promesa del pacto perpetuo Dios la otorgó a todos los pertenecientes a Abraham si son circuncidados aunque sea un esclavo comprado y no tenga su sangre “y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo” (Gén 17:13), por lo tanto, el pacto no es exclusivo únicamente a los hijos de Isaac, como puede uno ilusionarse en Génesis 17:19. 

En suma, sería una alegación muy contradictoria y llena de soberbia suponer que solo los descendientes de Isaac eran los únicos que merecían tener el pacto, y aún peor si ocultan, intencionadamente o no, la señal de la circuncisión como condición para tenerlo. Ahora bien, una vez refutada la exclusividad del pacto a partir de la Biblia, podemos pasar a cuestionar fuertemente la credibilidad de la historia del sacrificio cuando dice que el único hijo que tenía Abraham fue Isaac, y no el primogénito Ismael.

 

3-      El amor de Abraham hacia Ismael:

El libro del Génisis menciona dos ocasiones en que se expresa el amor que Abraham sentía por su hijo Ismael. La primera fue cuando Sara quiso echar a Agar y su hijo fuera de casa, y la Biblia describe la reacción de Abraham de la siguiente manera: “Esto disgustó mucho a Abraham, porque Ismael era su hijo” (Gen 21: 11); por lo que Dios le tranquilizó a Abraham diciéndole: “No te alteres por el muchacho y tu sierva.” (Gen 21:12)”; y la segunda fue cuando Abraham recibió la noticia sorprendente e increíble de tener a Isaac a los cien años, ¿se olvidó de Ismael o quiso deshacerse de él al tener otro hijo de un matrimonio? La respuesta es ¡NO! No dijo: “¡Por fin tengo un hijo “legítimo” y “legal” con mi esposa!” Todo lo contrario: "Entonces le dijo a Dios: ¡Ojalá Ismael pueda vivir bajo tu bendición especial!" (Gen 17:18) (y en otras traducciones: “con Tu Favor”) De hecho, nunca leemos en la Biblia que Abraham mostró disgusto o desagrado por Ismael, y, desde luego, tampoco por su segundo hijo Isaac (que la paz sea con los dos).

 

4-      La escena del sacrificio y sus incoherencias:

Bueno, ¿por qué en la Biblia el amor de Abraham se expresa de una manera explícita únicamente a Isaac? Eso lo leemos cuando Dios, según la Biblia, le ordena a Abraham sacrificar a Isaac: “Toma ahora tu hijo, tu único Isaac a quien amas.” (Gén 16:2). Lo cierto es que esta escena tal como viene descrita en la Biblia contiene muchas incoherencias  y confusiones que hacen sospechar de su credibilidad y certeza. Pero, ¿por qué el único hijo no pudo ser Ismael el primogénito que también fue amado por su padre, y el primero en tener el pacto con Dios al ser circuncidado el mismo día que su padre?

Lógicamente, el único hijo debe ser el primogénito, Ismael, y no el segundo, Isaac. Y la prueba en sí no habría tenido sentido, ni habría sido completa si Abraham hubiese tenido dos hijos porque sería como darle la mitad a Dios y quedarse con la otra mitad, y así tener la descendencia garantizada con Ismael. El hecho de ofrecerle a Dios todo lo que tienes y amas no es igual a ofrecerLe la mitad. Por consiguiente, el sacrificio de Ismael por parte de Abraham sí que tenía más sentido primero por ser el primogénito y por ser amado por su padre tal como viene manifestado en dos ocasiones en la Biblia de modo que no le veo ningún sentido esperar hasta que aparezca Isaac para que Dios pruebe a Abraham a sabiendas que Dios nunca lo declaró como “ilegítimo” y/o “no merecedor del pacto” después de haber sido circuncidado.

Además, el hecho de escoger a uno y declararle el amor y dejar al otro es suficiente como para generar la envidia entre los hermanos (recuerde la envidia que tenían los hijos de Jacob hacia su hermano José al ver que es más amado que ellos y también la que había entre los hijos de Adán). Y por ser esta escena la que representa el clímax en toda la historia de Abraham,  hubiese sido interesante ver la reacción de los dos hermanos, pero la Biblia no nos cuenta nada al respecto, y lo más curioso es que ¡tampoco nos describe la reacción de Isaac cuando fue atado para ser sacrificado! No sabemos si fue asustado, sorprendido, sumiso o tranquilo (Al menos sabemos que Jesús al estar crucificado decía: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? (Mateo 27:46))  ¿Cómo imagina usted querido lector la reacción de Isaac? ¿Y no es raro que Dios esperara hasta que Ismael se fuera de casa para pedirle a Abraham que sacrificara a su hijo?

Acontecimientos sospechosos:

En el Génesis 22, el capítulo en el que se narra la historia del sacrificio, comienza así: “Aconteció después de estas cosas, que Dios probó a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único Isaac. A quien amas, y vete a Tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” Aquí vemos bien claro que se trata de una prueba que tendrá que pasar Abraham y que consiste en ofrecer a su único hijo. Sin embargo, cuando Abraham se dirigió al lugar indicado por Dios allí vamos a encontrar el primer sospechoso acontecimiento: “Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos y volveremos a vosotros” (Gén 22:5) Se supone que Abraham iba a sacrificar a su hijo y que él iba a volver solo. Entonces ¿por qué dijo que iban a volver los dos? ¿Sabía Abraham que su hijo no iba a ser sacrificado? Si así fue, ¿qué sentido tendría la prueba entonces? ¡Parece más como un show teatral que una prueba!

El segundo acontecimiento sospechoso fue cuando Isaac le preguntó a su padre dónde estaba el cordero para el holocausto, y su padre le contestó: “Dios se proveerá de cordero para el holocausto hijo mío. E iban juntos” (Gén 22:8). ¡Y así fue exactamente! Es como si Abraham supiera en qué pensaba Dios y que eso de la prueba fue un simple y aburrido show ni más ni menos. Un show que no muestra nada de suspense ni estado de tensión que pueda dejar al lector atento al desarrollo del drama.  

Y lo más gracioso de toda la escena fue cuando ocurrió el tercer acontecimiento: “Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba.” (Gén 22: 15-19) Muchos lectores ingenuos van a pensar que esa fue la recompensa que recibió Abraham al tener éxito en la supuesta “prueba”, muchos no saben que esta promesa no es nada nueva para Abraham. He contado  diez ocasiones en la Biblia, a veces incluso antes del nacimiento de sus dos hijos, en las que Dios prometió a Abraham tener mucha descendencia tanto de parte de Ismael como de Isaac (Véase Génesis 12:2; Génesis 15:5; Génesis 16:10; Génesis 17:2,4-6,16,19-20; y Génesis 21:12,13 y 18). Pero, ¿no parece extraño que la Biblia no mencione la reacción de Abraham? Es como si fuese indiferente ante tal gran recompensa en el momento más duro y decisivo de toda su vida. Se esperaba encontrar allí al menos un gesto que expresara agradecimiento por la recompensa obtenida o un alivio por no haber sacrificado a su hijo.   

Otra observación que despierta muchas sospechas también. Habitualmente, la Biblia suele ofrecer datos de una manera excesivamente detallada, menciona las edades de los personajes a lo largo del desarrollo de los acontecimientos, sus nombres, sus sentimientos, sus familiares, etc. No obstante, llegamos al Génesis 22, el capítulo más dramático de todos, y vemos que el autor hace un giro narrativo que no es habitual en la Biblia, no menciona la edad de Abraham y la de Isaac en el momento del holocausto (mientras la menciona en otras escenas menos relevantes), ni menciona los sentimientos que tuvo Isaac cuando fue atado, es como si el evento tuviese menos importancia. A modo de ejemplo, en el Génesis 24, donde se habla del matrimonio de Isaac con Rebeca, encontramos allí sesenta y siete versículos hablando detalladamente de cómo se contrajo este matrimonio, desde el principio hasta el fin; pero cuando leemos el Génesis 22, observamos que la historia del holocausto fue contada en tan solo diecinueve versículos. ¿Qué significa eso? ¿No se trata de algo sospechoso?

Hay otro detalle muy importante que no quiero dejar escapar: cuando dice que Dios le dio la promesa de la ya “consabida” recompensa: “multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar” ¿A quién le correspondería más esta promesa a Ismael o a Isaac? Dejemos que conteste la Biblia: “El ángel de Jehová le dijo (a Agar): Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud” (Gén 16: 10); vuelvo a poner otra vez el gran testimonio del profeta Isaías: “porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). En realidad, incluso la población de ambos descendientes corrobora esa verdad, ya que la población de un tan solo pequeños país árabe como Túnez (casi 13 millones de habitantes) equivaldría casi a toda la población judía mundial que se estima en más de 13 millones de los cuales el 41% viven en el país sionista de israel.

Después de todo lo visto ¿le quedaría a alguien alguna duda más de que el ofrecido por el holocausto fue Ismael y no Isaac? ¿No le parece que todo ha sido modificado con el fin de quitarles todo privilegio a Ismael y sus descendientes? Imagine ahora que si la Biblia hubiese guardado el texto original en el que aparece Ismael, ¿habrían existido todas estas incoherencias y sospechas? Cabe aclarar que el hecho de defender a Ismael no es por odio o menosprecio a Isaac que la paz sea con ambos, sino por defender la verdad histórica y mostrar las cosas tal como Dios quería que fuesen.

 

5-      los nombres de “Ismael” e “Isaac” y su relación con sus mamás:

Sin lugar a dudas, cuando Dios le pone un nombre a algo o a alguien, obviamente es para transmitirnos algo con ello, nada para Dios es accidental o casual. Todo lo que Dios hace o dice tiene sentido y significa algo. Esa sabiduría divina la debemos evocar ahora para analizar los nombres de ambos hermanos. Es que incluso en los nombres que Dios les escogió podemos notar algo muy significativo: el nombre “Ismael” hace referencia a Dios y él de “Isaac” hace referencia a la risa. ¿Cómo es eso? En efecto, el nombre “Ismael” significa “Dios escucha”: “le pondrás por nombre Ismael, porque el Señor escuchó tu aflicción” (Gén 16:11); mientras que el nombre “Isaac” significa “él que hace reír” ya que alude a la risa de su madre Sara al recibir la promesa de tenerle (Véase Génesis 18: 12-15).

La pregunta ahora, de todos los hijos de Abraham, ¿por qué la Biblia nos cuenta cómo y por qué fueron nombrados solamente Ismael e Isaac? ¿No quiere decir eso que, ante Dios, ambos van en paralelo?

 

6-      Dios bendice a Ismael:

Y lo más importante es lo que viene a continuación del capítulo donde dice la Biblia que Ismael, al igual que Isaac, fue "bendecido" por Dios también.

"Entonces le dijo a Dios: —¡Ojalá Ismael pueda vivir bajo tu bendición especial!" (Gen 17:18) (y en otras traducciones: “con Tu Favor”) Aquí se nota claramente el gran amor que tenía Abraham por su hijo Ismael a pesar de ser el hijo de la esclava. Por lo que Dios le respondió enseguida: "(…)En cuanto a Ismael, también te he oído, y voy a bendecirlo; haré que tenga muchos hijos y que aumente su descendencia. Ismael será el padre de doce jefes importantes, y haré de él una nación muy grande." (Gen 17: 20-22) Sin lugar a dudas, cuando Dios bendice algo o a alguien es porque ese algo o alguien agrada a Dios, es decir, significa que Dios está complacido y satisfecho con el objeto o la persona bendecidos. Entonces, ¿cómo puede uno atreverse a decir que Ismael fue un hijo "ilegítimo" siendo un hijo anunciado, nombrado y bendecido por Dios? Es más, Ismael va a disfrutar de otro privilegio: la compañía de Dios, algo que la Biblia no menciona Isaac que la tenía: “Y Dios estaba con el muchacho, y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco.” (Gén 21:20)

En el texto antes mencionado, encontramos algo que llama mucha atención: "Ismael será el padre de doce jefes importantes" ¿Os hace recordar algo el número doce? Es exactamente el mismo número de los doce hijos de Israel. ¿No significa eso otra vez que tanto Ismael como Isaac iban en paralelo y que los dos recibían tantas bendiciones de Dios?

Amén de todo lo dicho, Isaac e Ismael no fueron los únicos hijos de Abraham, sino que tenía otros hijos más con otra mujer llamada Cetura  (Gen 25: 1-4), pero la Biblia no declara la bendición a ninguno de los hijos más que a Ismael e Isaac (que la paz sea con ambos).

Es más, fueron Ismael e Isaac los únicos que van a sepultar a su padre y la Biblia no menciona la presencia de los demás hijos que Abraham tuvo con Cetura: "Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela" (Gén 25: 8-9).

Después de todo lo que acabamos de ver, ¿cómo se atrevería uno a decir que Ismael fue un hijo “ilegítimo” de Abraham?

 

7-      Ismael y el tema de la herencia:

Cuando hemos hablado del amor que Abraham sentía hacia su hijo Ismael sobre todo cuando, según la Biblia, Sara le dijo: “Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo” (Gén 21:10), hemos visto cómo esa petición “le pareció grave en gran manera a Abraham” (Gén 21:11) de manera que Dios mismo intervino para tranquilizarle. Pero, resulta que algunos toman este texto como prueba de que Ismael, por ser hijo de la sierva, no podía heredar de su padre. Vamos a refutar esta graciosa alegación partiendo siempre de la Biblia:

Primero, eso del “el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo”, lo dijo Sara su mujer y no Dios. Por tanto, no se trata de una ley divina. Segundo, cuando Dios habló de la circuncisión como señal del pacto, prometió a Abraham la herencia a todos sus descendientes: “A ti y a ellos les daré toda la tierra de Canaán, donde ahora vives, como su herencia para siempre; y yo seré su Dios.”(Gén 17:8) E Ismael es descendiente suyo (Gén 21:12-13). Tercero, en Génesis 15 aparece un texto clave para zanjar ese tema: “Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará este, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo así será tu descendencia.” (Gén 15: 2-5) Afortunadamente, el texto menciona al esclavo nacido en la casa de Abram (así se llamaba antes de tener el pacto): el damasceno Eliezer. Ahora bien, ¿a quién se refiere con el hijo suyo que le va a heredar? Aquí no  a cual hijo se refiere exactamente, pero lo indiscutible es que Ismael fue el primer hijo nacido, y la Biblia no niega su legitimidad y lo reconoce como hijo de Abraham. La única señal que disponible es esta frase: “Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo así será tu descendencia.” Otra vez volvemos a encontrar la misma profecía que corresponde a una descendencia numerosa e incontable. Según la Biblia, ¿a quién le fue dada esa promesa? Otra vez me veo obligado a repetir los textos antes mencionados: “El ángel de Jehová le dijo (a Agar): Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud” (Gén 16: 10) y “porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). ¿No es obvio que la señal indica que el hijo al que hace referencia el texto es Ismael y no Isaac?

Cabe mencionar que cuando murió Abraham, el Génesis 25 no trata el tema de la herencia, solo menciona la presencia de ambos hijos durante su enterramiento en la cueva de Macpela. Consiguientemente, sería insensato, y aún imprudente, alegar que solo Isaac tenía derecho a la herencia y excluir a Ismael.    

 

8-      La descendencia de Ismael:

Curiosamente, la historia, según la Biblia, no va a terminar con Ismael sino que trasciende a sus descendientes que van a ser favorecido con dos privilegios muy relevantes en la historia de la humanidad: a) La aparición de entre ellos del último profeta de Dios, el árabe Muhammed (que la paz y los rezos de Dios sean con él); b) y cuidar de la casa de Dios.

a)- La aparición del profeta Muhammed: según viene en Isaías 42, donde habla de la venida de un siervo de Dios que va a traer justicia a todas las naciones, dice que va a aparecer en las ciudades del desierto donde habita Cedar, el segundo hijo de Ismael (Gen 25: 12-13),  y donde están los moradores de Sela, una montaña en la segunda ciudad sagrada del islam: Medina. "Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo." (Isaías 42:11) (Para más detalles sobre esta profecía, haga un cliq aquí)

b) Cuidar de la casa de Dios: en Isaías 60 van a aparecer de nuevo los nombres de los dos primeros hijos de Ismael, Nebaiot y Cedar como tribus que se encargarán de ofrecer el ganado y los carneros, y con ello Dios se agrada y glorifica la casa de su gloria. "Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria." (Isaías 60:7) (Para más detalles sobre esta profecía, haga un cliq aquí)

¿Es una casualidad que la Biblia mencione a los descendientes de Ismael en ambos capítulos? Si no hubieran sido relevantes, Dios no les habría dado el honor de ofrecer el ganado con el cual glorifica la casa de Su gloria. Lo cual confirma otra vez más que sostener que Ismael es un hijo "ilegítimo" solo para tapar la contradicción de "el único hijo" no va solo en contra de la razón y el sentido del sacrificio (que tendría mayor sentido si de verdad iba a sacrificar al único que tenía), sino contra lo que la misma Biblia dice sobre Ismael.

 

9-      Lugares emblemáticos:

Aparecen en la Biblia dos hitos sobremanera interesantes que nos podrían llevar a concluir que Ismael y su descendencia van a tener una gran importancia religiosa tanto para el pueblo de Israel como para el resto de la humanidad, a saber: a) el pozo del Viviente-que-me-ve; y b) Parán. Los dos son hitos que no deben pasar desapercibidos para cualquier interesado en estudiar la Biblia si de verdad quiere darle una correcta interpretación al texto estudiado. Vamos a ver ahora que tienen que ver los dos sitios al respecto: 

a)- El pozo del Viviente-que-me-ve:

Ya hemos mencionado antes que cuando murió Abraham lo sepultaron sus dos hijos en la cueva de Macpela, pero vamos a ver lo que dice la Biblia de inmediato: “Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve.” (Gén 25:11) El texto nos ofrece dos datos incoherentes. El primero es mencionar que Dios bendijo a Isaac y no menciona a Ismael aunque él también estaba presente y fue bendecido al igual que su hermano (Gén 16:18). El segundo consiste en el pozo junto al cual habitó Isaac. ¿Qué pasa con este pozo? Este pozo es un sitio muy significativo para Ismael. Es exactamente el pozo junto al cual el ángel de Dios halló a Agar en pleno desierto al huir de la presencia de Sara, le anunció el nacimiento de Ismael, y le prometió multiplicar innumerablemente su descendencia (Véase Génesis 16:7-14). ¿Por qué Isaac va a escoger habitar en un lugar que no tiene nada que ver ni con él ni con su mamá? En cuanto al nombre del pozo, pues se le fue dado y escogido por Agar. La Biblia dice: “Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve.” (Gén 16:13-14) Y teniendo en cuenta que inmediatamente después de este último texto la Biblia pasa a hablar de los descendientes de Ismael, ¿no indica eso que cambiaron intencionadamente el nombre de Ismael por Isaac en el versículo del Génesis 25:11?

b)- Parán:

“Parán” es uno de los nombres más significativos en lo que tocante a Ismael. La Biblia menciona que “habitó en el desierto de Parán…” (Gén 21:21). Y lo llamativo de “Parán” es que fue señalado por Moisés como un sitio desde el cual resplandeció Dios: “Jehova vino del Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció desde el monte Parán.” (Deuteronomio 33:2) ¿No es una clara señal de que Ismael y su descendencia van a ser favorecidos por Dios con el mensaje del islam? De hecho, esa señal es corroborada por otro texto en el libro de Habacuc: “Dios vendrá de Temán, Y el santo desde el monte de Parán. Selah Su gloria cubrió los cielos, Y la tierra se llenó de su alabanza.” (Habacuc 3:3) Bíblicamente hablando, Temán es el nombre de un clan edomita de una antigua aldea de la Arabia Pétrea, y es usado en la Biblia hebrea como sinónimo de la dirección del sur, es el nombre dado a Yemen debido a su localización en el sur de la península arábiga, es por eso que los judíos yemeníes se les llama “Teimanim” en la lengua hebrea. De todas maneras, según la Biblia, tanto Parán como Temán tienen una estrecha vinculación con la población árabe y su abuelo Ismael. Y se sabe también que lo que más caracteriza esta población a nivel espiritual es la aparición del profeta Muhuammed con el mensaje del islam.

 

Conclusión:

De todo lo visto se desprende que existe una gran brecha entre lo que los judíos y los cristianos piensan de Ismael y su descendencia y lo que dice la Biblia. Las incoherencias halladas en la historia de Abraham apuntan hacia el hecho de que hay algo que no cuadra, que despierta sospechas e incita a indagar en toda la historia con el fin de reformular una nueva interpretación. En consecuencia, es fácil llegar a la conclusión de que la mayoría de los textos bíblicos que hablaban favorablemente de Ismael y su descendencia han sido alterados total o parcialmente por motivos raciales y étnicos. Eso se debe al complejo de superioridad que siente el pueblo de Israel con respecto al pueblo árabe. Es como si no pudieran tragar por qué el hijo de la esclava y su descendencia van a ser más favorecidos que los de la casada. Es un complejo sin ningún fundamento humano o religioso. Nunca hemos leído en la Biblia que los dos hijos de Abraham (que la paz sea con ellos) se envidiaron o se pelearon bajo ninguna circunstancia,  y no creo que a Abraham le agrade el hecho de que su descendencia se pelee o se odie por motivos de la envidia o la discriminación racial. 

Ahora bien, ¿acertaron en ocultar todo favor concedido a Ismael y su descendencia? La respuesta es: No. Aún con todo el adoctrinamiento falso que han venido ejerciendo a lo largo de los siglos aprovechándose de la ingenuidad de la gente, la Biblia sigue manteniendo grandes indicios de que tanto Ismael como su madre Agar fueron bendecidos y amados por Dios al igual que Isaac y su madre.

En resumidas cuentas, el Antiguo Testamento deja bien claro que Ismael e Isaac van en paralelo en muchos aspectos como dos hermanos muy especiales:

-          El nacimiento de los dos fue anunciado por Dios.

-          El nombre de ambos fue escogido por Dios mismo.

-          Los dos fueron bendecidos por Dios.

-          A los dos Dios les prometió tener una importante descendencia y una gran nación.

-          Ambos tuvieron el pacto con Dios al ser circuncidados.

-          Ambos son padres de doce tribus (o príncipes).

-          Ambos asistieron a la sepultura de su padre Abraham.

Por consiguiente, todo intento para ocultar estas verdades a la gente y querer quitarle toda legitimidad a Ismael va a ser en vano. Los que leen la Biblia con ojo crítico y con objetividad pueden percatarse fácilmente de que la historia tal como viene relatada en la Biblia contiene muchas incoherencias debido a la falta de eslabones perdidos (o alterados) que seguramente habrían cambiado la perspectiva de muchísima gente respecto a muchos temas sensibles y decisivos en sus vidas.

En fin, si se demuestra que Dios reconoce a Ismael como un hijo “legítimo” de Abraham, y efectivamente sí lo es, el mito de “el hijo único” se colapsará, e Isaac volverá a ser el segundo y no el único.   

 

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