Escrito
por: Othman Hjira.
Cuando
se acercó la Fiesta del Sacrificio que los musulmanes celebramos cada año con
el fin de conmemorar la sumisión total a Dios de parte de Abraham cuando iba a
sacrificar a su hijo Ismael, la curiosidad me llevó a hacer una breve investigación
en la Biblia para ver qué dice al respecto. Entonces me di cuenta de que nos
discrepamos en el punto del hijo ofrecido para el sacrificio, los musulmanes
creemos que fue Ismael, mientras que la Biblia dice que fue Isaac. Pero lo que
me llamó más la atención fue cuando la Biblia elogió a Abraham diciéndole: “No
me has rehusado tu hijo, tu único hijo.” (Génesis 22:16), esa frase
despertó muchas dudas en mí, ¿cómo es posible que la Biblia considere a Isaac
como “hijo único” de Abraham sabiendo que fue el segundo? Para encontrar una
respuesta a esa pregunta decidí preguntar a cristianos y judíos, y casi todos
concordaban en lo mismo: Ismael no se considera un hijo de Abraham porque es
hijo de una esclava, por tanto, no es un hijo “legítimo”. Claro, para un
musulmán esa respuesta se considera como una provocación, de tal modo que les
hacía las siguientes preguntas: ¿eso de hijo “ilegítimo” lo afirma claramente la
Biblia o es simplemente una interpretación? ¿Considera Dios a Ismael como hijo
“legítimo” o “ilegítimo”? ¿Por qué dicen que solo Isaac y su descendencia
tienen el pacto perpetuo y se lo niegan a Ismael y su descendencia? ¿Qué más
nos cuenta la Biblia sobre Ismael y su descendencia?
Lo
que vamos a leer a continuación es el fruto de una investigación minuciosa, es
decir, hemos rastreado la historia de Abraham desde el principio hasta el fin,
indagando en todos los hitos y señales que hemos encontrado en el camino. Hemos
analizado cada frase, cada número, cada sitio, cada nombre que nos pueda
permitir seguir el hilo de nuestra investigación con el fin de devolverle a
Ismael su merecido lugar tal como aparecía en el texto bíblico original,
seguramente alterado con el fin de quitarle todo valor y honor a él y a su
descendencia y atribuírselo todo a la de Isaac (véase Gálatas 3).
Me
parece necesario aclarar que este trabajo no pretende menospreciar a Isaac (que
la paz sea con él) ni a su descendencia, sino desvelar la verdad histórica tal
como Dios quiso que fuese.
Antes de empezar la lectura, y debido a la
meticulosidad de esta investigación, se ruega leer con mucha concentración lo
que viene a continuación.
1-
El dilema
del hijo único y del hijo “ilegítimo”:
Cuando
Dios le ordenó a Abraham sacrificar a su hijo, le especificó cuál hijo
exactamente: "porque ahora sé que tú respetas y obedeces a Dios. No le
negaste a tu único hijo." (Génesis 22: 12), " “Prometo
por mí mismo que porque hiciste esto y no me negaste a tu hijo, tu único hijo."
(Gen 22:16). Aquí vemos que el sacrificio tenía que ser con el hijo único de
Abraham, es decir, con algo del que Abraham no tenía dos, el cuál debía de ser
el hijo primogénito, Ismael. Sin embargo, en lo que sigue vemos la aparición
del nombre del segundo hijo que tenía Abraham, Isaac y no del único, Ismael.
Entonces para evitar la aparente contradicción del texto, muchos cristianos y
judíos dicen que se refiere al único hijo "legítimo" y
"legal", Isaac, por ser hijo de Sara, la esposa de Abraham, y no a Ismael
por ser el hijo de la esclava de Sara, por lo tanto, no es un hijo
"legítimo". Por eso cuando la Biblia dice: "tu único hijo, al
único que tienes" no reconoce la legitimidad de Ismael, sino la de Isaac.
El
problema es que incluso con esta interpretación algo racista contra Ismael (por
ser hijo de la esclava), Dios, según la Biblia, afirma todo lo contrario sobre
él y lo reconoce no solo como hijo "legítimo" de Abraham, sino
también como un hijo "bendecido". Leamos lo que dice: "Además
el ángel del Señor le dijo (a Agar): «Aumentaré tanto tus descendientes,
que nadie los podrá contar. Estás encinta y tendrás un hijo, y le pondrás
por nombre Ismael, porque el Señor escuchó tu aflicción. Será arisco como un
potro salvaje; luchará contra todos, y todos contra él; pero él afirmará su
casa aunque sus hermanos se opongan.»"(Gen 16:10-12)
Aquí
leemos claramente que la venida de Ismael ha sido anunciada por el mismo Dios
por medio de su ángel. No se trata, por lo tanto, de un nacimiento casual o
accidental, sino planificado y anunciado por el mismo Dios. ¿No sería
vergonzoso, e incluso contradictorio, alegar que fue un hijo
"ilegítimo" de Abraham sabiendo que allí hubo una intervención divina
directa en este nacimiento? Otro detalle que nos revela este texto es que
Ismael no va a ser tan querido por sus hermanos "pero él afirmará su
casa aunque sus hermanos se opongan." ¿No explica esta afirmación la
causa del odio que sienten algunos descendientes de Isaac hacia Ismael y sus
descendientes? Otra frase que nos desvela un favor especial a Agar cuando Dios
le anuncia: "Aumentaré tanto tus descendientes, que nadie los podrá
contar." ¿No se trata de una gran bendición a Ismael y a su madre
también? Debe haber seguramente un hermoso secreto entre Agar y Dios, lo cual
es corroborado por otro texto de la Biblia: “porque más son los hijos de la
desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). Esa
última frase puede causarles un fuerte desagrado a los que desprecian a Agar
por ser esclava de Sara, pero lo más cierto, es que ante Dios, Enaltecido y
Glorificado sea, lo que realmente cuenta es la fe que encierran nuestros
corazones y no el rango social. El Corán dice: “Ese es el favor de Allah que
Él da a quien quiere. Allah es Dueño del Favor inmenso.” (El viernes: 4)
Cabe
destacar que hay quienes intentan interpretar lo del “único hijo” por la
ausencia de Ismael de la casa de su padre al ser expulsado junto con su
mamá. No obstante, esta interpretación
queda en tela de juicio ya que los judíos y los cristianos están general y
profundamente convencidos de la idea de que no se debe a la ausencia de Ismael
en aquel entonces, sino por ser, según ellos y no según la Biblia, un hijo no
“legítimo” de Abraham. De todas maneras, la ausencia de Ismael no significa que
Isaac era el único hijo, sino el segundo.
2-
Ismael y el
pacto con Dios:
En
Génesis 16, la Biblia nos cuenta que Dios hizo el pacto con todos los
descendientes de Abraham, incluyendo a Ismael: "El pacto que hago
contigo, y que haré con todos tus descendientes en el futuro, es que yo seré
siempre tu Dios y el Dios de ellos. A ti y a ellos les daré toda la tierra
de Canaán, donde ahora vives, como su herencia para siempre; y yo seré su Dios.”
(Gen 17: 7-8) Y para mantener este pacto entre Dios y los descendientes de
Abraham, Dios puso una condición: la circuncisión.
“Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi
pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi
pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será
circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de
vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. Y de edad de
ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones;
el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no
fuere de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado
por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. Y el
varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio,
aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.” (Gén
17: 9-14)
Como
se puede leer en este texto, Dios afirma que el pacto va a ser mantenido con la
descendencia de Abraham siempre y cuando se circuncide a los varones, y vuelve
a afirmar eso en la última frase al decir: “el que no hubiere circuncidado …
ha violado mi pacto”.
Ahora
bien, para saber si Ismael va a tener el pacto con Dios o no, vamos a plantear
dos preguntas: ¿se cuenta Ismael entre la descendencia Abraham? Si la respuesta
es “sí”, ¿fue circuncidado? Vamos a ver ahora lo que nos va a responder la
Biblia. En cuanto a la primera pregunta, la respuesta es: SÍ, la Biblia afirma
y reconoce claramente que Ismael es descendiente de Abraham: “De Isaac
saldrá la descendencia que lleve tu nombre, pero también del hijo de la sierva
yo haré una gran nación por ser descendiente tuyo.”(Gén 21: 12-13);
y en cuanto a la segunda, la respuesta también es SÍ: “En el mismo día
fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo.” (Gen 17:26). En definitiva,
Ismael (que la paz sea con él) cumple con las dos condiciones para tener el
pacto con Dios, y Dios no cambia su palabra.
Sin
embargo, existe un texto que muchos utilizan como prueba para excluir a Ismael
del pacto que Dios estableció también con Isaac: “Ciertamente, Sara tu
esposa te dará a luz un hijo. Le pondrás por nombre Isaac, y yo confirmaré mi
pacto con él y con sus descendientes como pacto eterno (…) pero mi pacto se
confirmará con Isaac, quien nacerá de ti y de Sara dentro de un año.” (Gén
17:19-21). Vamos a ver, antes que nada, hay que dejar bien claro que confirmar
una cosa no significa anular la otra. Aquí en este texto Dios no dice que su
pacto con Ismael fue violado o anulado después de ser establecido tras ser
circuncidado el mismo día que su padre Abraham, sino que le confirma a Abraham
que Isaac también va a ser circuncidado al igual que su hijo Ismael justo
después de su nacimiento como señal del pacto tal como dice la Biblia. De
hecho, “circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había
mandado.” (Gén 21:4) Además, la promesa del pacto perpetuo Dios la otorgó a
todos los pertenecientes a Abraham si son circuncidados aunque sea un esclavo
comprado y no tenga su sangre “y estará mi pacto en vuestra carne por pacto
perpetuo” (Gén 17:13), por lo tanto, el pacto no es exclusivo únicamente a
los hijos de Isaac, como puede uno ilusionarse en Génesis 17:19.
En
suma, sería una alegación muy contradictoria y llena de soberbia suponer que
solo los descendientes de Isaac eran los únicos que merecían tener el pacto, y
aún peor si ocultan, intencionadamente o no, la señal de la circuncisión como
condición para tenerlo. Ahora bien, una vez refutada la exclusividad del pacto
a partir de la Biblia, podemos pasar a cuestionar fuertemente la credibilidad
de la historia del sacrificio cuando dice que el único hijo que tenía Abraham
fue Isaac, y no el primogénito Ismael.
3-
El amor de
Abraham hacia Ismael:
El
libro del Génisis menciona dos ocasiones en que se expresa el amor que Abraham sentía
por su hijo Ismael. La primera fue cuando Sara quiso echar a Agar y su hijo
fuera de casa, y la Biblia describe la reacción de Abraham de la siguiente
manera: “Esto disgustó mucho a Abraham, porque Ismael era su hijo” (Gen
21: 11); por lo que Dios le tranquilizó a Abraham diciéndole: “No te alteres
por el muchacho y tu sierva.” (Gen 21:12)”; y la segunda fue cuando Abraham
recibió la noticia sorprendente e increíble de tener a Isaac a los cien años,
¿se olvidó de Ismael o quiso deshacerse de él al tener otro hijo de un
matrimonio? La respuesta es ¡NO! No dijo: “¡Por fin tengo un hijo “legítimo”
y “legal” con mi esposa!” Todo lo contrario: "Entonces le dijo a
Dios: ¡Ojalá Ismael pueda vivir bajo tu bendición especial!" (Gen 17:18)
(y en otras traducciones: “con Tu Favor”) De hecho, nunca leemos en la
Biblia que Abraham mostró disgusto o desagrado por Ismael, y, desde luego,
tampoco por su segundo hijo Isaac (que la paz sea con los dos).
4-
La escena
del sacrificio y sus incoherencias:
Bueno,
¿por qué en la Biblia el amor de Abraham se expresa de una manera explícita
únicamente a Isaac? Eso lo leemos cuando Dios, según la Biblia, le ordena a
Abraham sacrificar a Isaac: “Toma ahora tu hijo, tu único Isaac a quien amas.”
(Gén 16:2). Lo cierto es que esta escena tal como viene descrita en la Biblia
contiene muchas incoherencias y
confusiones que hacen sospechar de su credibilidad y certeza. Pero, ¿por qué el
único hijo no pudo ser Ismael el primogénito que también fue amado por su
padre, y el primero en tener el pacto con Dios al ser circuncidado el mismo día
que su padre?
Lógicamente,
el único hijo debe ser el primogénito, Ismael, y no el segundo, Isaac. Y la
prueba en sí no habría tenido sentido, ni habría sido completa si Abraham
hubiese tenido dos hijos porque sería como darle la mitad a Dios y quedarse con
la otra mitad, y así tener la descendencia garantizada con Ismael. El hecho de
ofrecerle a Dios todo lo que tienes y amas no es igual a ofrecerLe la mitad.
Por consiguiente, el sacrificio de Ismael por parte de Abraham sí que tenía más
sentido primero por ser el primogénito y por ser amado por su padre tal como
viene manifestado en dos ocasiones en la Biblia de modo que no le veo ningún
sentido esperar hasta que aparezca Isaac para que Dios pruebe a Abraham a
sabiendas que Dios nunca lo declaró como “ilegítimo” y/o “no merecedor del
pacto” después de haber sido circuncidado.
Además,
el hecho de escoger a uno y declararle el amor y dejar al otro es suficiente
como para generar la envidia entre los hermanos (recuerde la envidia que
tenían los hijos de Jacob hacia su hermano José al ver que es más amado que
ellos y también la que había entre los hijos de Adán). Y por ser esta escena la
que representa el clímax en toda la historia de Abraham, hubiese sido interesante ver la reacción de
los dos hermanos, pero la Biblia no nos cuenta nada al respecto, y lo más
curioso es que ¡tampoco nos describe la reacción de Isaac cuando fue atado para
ser sacrificado! No sabemos si fue asustado, sorprendido, sumiso o tranquilo (Al
menos sabemos que Jesús al estar crucificado decía: “Dios mío, Dios mío ¿por
qué me has abandonado? (Mateo 27:46))
¿Cómo imagina usted querido lector la reacción de Isaac? ¿Y no es raro
que Dios esperara hasta que Ismael se fuera de casa para pedirle a Abraham que
sacrificara a su hijo?
Acontecimientos
sospechosos:
En
el Génesis 22, el capítulo en el que se narra la historia del sacrificio,
comienza así: “Aconteció después de estas cosas, que Dios probó a Abraham, y
le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu
único Isaac. A quien amas, y vete a Tierra de Moriah, y ofrécelo allí en
holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” Aquí vemos bien claro
que se trata de una prueba que tendrá que pasar Abraham y que consiste en
ofrecer a su único hijo. Sin embargo, cuando Abraham se dirigió al lugar
indicado por Dios allí vamos a encontrar el primer sospechoso acontecimiento: “Entonces
dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos
hasta allí y adoraremos y volveremos a vosotros” (Gén 22:5) Se
supone que Abraham iba a sacrificar a su hijo y que él iba a volver solo. Entonces
¿por qué dijo que iban a volver los dos? ¿Sabía Abraham que su hijo no iba a
ser sacrificado? Si así fue, ¿qué sentido tendría la prueba entonces? ¡Parece
más como un show teatral que una prueba!
El
segundo acontecimiento sospechoso fue cuando Isaac le preguntó a su padre dónde
estaba el cordero para el holocausto, y su padre le contestó: “Dios se
proveerá de cordero para el holocausto hijo mío. E iban juntos” (Gén
22:8). ¡Y así fue exactamente! Es como si Abraham supiera en qué pensaba Dios y
que eso de la prueba fue un simple y aburrido show ni más ni menos. Un show que
no muestra nada de suspense ni estado de tensión que pueda dejar al lector
atento al desarrollo del drama.
Y
lo más gracioso de toda la escena fue cuando ocurrió el tercer acontecimiento:
“Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y
dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no
me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré
tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la
orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu
simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste
a mi voz. Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a
Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba.” (Gén 22: 15-19) Muchos lectores
ingenuos van a pensar que esa fue la recompensa que recibió Abraham al tener
éxito en la supuesta “prueba”, muchos no saben que esta promesa no es nada nueva
para Abraham. He contado diez ocasiones
en la Biblia, a veces incluso antes del nacimiento de sus dos hijos, en las que
Dios prometió a Abraham tener mucha descendencia tanto de parte de Ismael como
de Isaac (Véase Génesis 12:2; Génesis 15:5; Génesis 16:10; Génesis 17:2,4-6,16,19-20;
y Génesis 21:12,13 y 18). Pero, ¿no parece extraño que la Biblia no mencione la
reacción de Abraham? Es como si fuese indiferente ante tal gran recompensa en
el momento más duro y decisivo de toda su vida. Se esperaba encontrar allí al
menos un gesto que expresara agradecimiento por la recompensa obtenida o un
alivio por no haber sacrificado a su hijo.
Otra
observación que despierta muchas sospechas también. Habitualmente, la Biblia
suele ofrecer datos de una manera excesivamente detallada, menciona las edades
de los personajes a lo largo del desarrollo de los acontecimientos, sus
nombres, sus sentimientos, sus familiares, etc. No obstante, llegamos al
Génesis 22, el capítulo más dramático de todos, y vemos que el autor hace un
giro narrativo que no es habitual en la Biblia, no menciona la edad de Abraham
y la de Isaac en el momento del holocausto (mientras la menciona en otras
escenas menos relevantes), ni menciona los sentimientos que tuvo Isaac cuando
fue atado, es como si el evento tuviese menos importancia. A modo de ejemplo,
en el Génesis 24, donde se habla del matrimonio de Isaac con Rebeca,
encontramos allí sesenta y siete versículos hablando detalladamente de cómo se
contrajo este matrimonio, desde el principio hasta el fin; pero cuando leemos
el Génesis 22, observamos que la historia del holocausto fue contada en tan
solo diecinueve versículos. ¿Qué significa eso? ¿No se trata de algo
sospechoso?
Hay
otro detalle muy importante que no quiero dejar escapar: cuando dice que Dios
le dio la promesa de la ya “consabida” recompensa: “multiplicaré tu
descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla
del mar” ¿A quién le correspondería más esta promesa a Ismael o a Isaac?
Dejemos que conteste la Biblia: “El ángel de Jehová le dijo (a Agar):
Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la
multitud” (Gén 16: 10); vuelvo a poner otra vez el gran testimonio del
profeta Isaías: “porque más son los hijos de la desamparada que los de la
casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). En realidad, incluso la
población de ambos descendientes corrobora esa verdad, ya que la población de
un tan solo pequeños país árabe como Túnez (casi 13 millones de habitantes)
equivaldría casi a toda la población judía mundial que se estima en más de 13
millones de los cuales el 41% viven en el país sionista de israel.
Después
de todo lo visto ¿le quedaría a alguien alguna duda más de que el ofrecido por
el holocausto fue Ismael y no Isaac? ¿No le parece que todo ha sido modificado
con el fin de quitarles todo privilegio a Ismael y sus descendientes? Imagine
ahora que si la Biblia hubiese guardado el texto original en el que aparece
Ismael, ¿habrían existido todas estas incoherencias y sospechas? Cabe aclarar
que el hecho de defender a Ismael no es por odio o menosprecio a Isaac que la
paz sea con ambos, sino por defender la verdad histórica y mostrar las cosas
tal como Dios quería que fuesen.
5-
los nombres
de “Ismael” e “Isaac” y su relación con sus mamás:
Sin
lugar a dudas, cuando Dios le pone un nombre a algo o a alguien, obviamente es
para transmitirnos algo con ello, nada para Dios es accidental o casual. Todo
lo que Dios hace o dice tiene sentido y significa algo. Esa sabiduría divina la
debemos evocar ahora para analizar los nombres de ambos hermanos. Es que incluso
en los nombres que Dios les escogió podemos notar algo muy significativo: el
nombre “Ismael” hace referencia a Dios y él de “Isaac” hace referencia a la
risa. ¿Cómo es eso? En efecto, el nombre “Ismael” significa “Dios escucha”: “le
pondrás por nombre Ismael, porque el Señor escuchó tu aflicción” (Gén
16:11); mientras que el nombre “Isaac” significa “él que hace reír” ya que
alude a la risa de su madre Sara al recibir la promesa de tenerle (Véase
Génesis 18: 12-15).
La
pregunta ahora, de todos los hijos de Abraham, ¿por qué la Biblia nos cuenta
cómo y por qué fueron nombrados solamente Ismael e Isaac? ¿No quiere decir eso
que, ante Dios, ambos van en paralelo?
6-
Dios
bendice a Ismael:
Y
lo más importante es lo que viene a continuación del capítulo donde dice la
Biblia que Ismael, al igual que Isaac, fue "bendecido" por Dios
también.
"Entonces
le dijo a Dios: —¡Ojalá Ismael pueda vivir bajo tu bendición especial!"
(Gen 17:18) (y en otras traducciones: “con Tu Favor”) Aquí se nota claramente
el gran amor que tenía Abraham por su hijo Ismael a pesar de ser el hijo de la
esclava. Por lo que Dios le respondió enseguida: "(…)En cuanto a
Ismael, también te he oído, y voy a bendecirlo; haré que tenga muchos hijos y
que aumente su descendencia. Ismael será el padre de doce jefes importantes, y
haré de él una nación muy grande." (Gen 17: 20-22) Sin lugar a dudas,
cuando Dios bendice algo o a alguien es porque ese algo o alguien agrada a
Dios, es decir, significa que Dios está complacido y satisfecho con el objeto o
la persona bendecidos. Entonces, ¿cómo puede uno atreverse a decir que Ismael
fue un hijo "ilegítimo" siendo un hijo anunciado, nombrado y
bendecido por Dios? Es más, Ismael va a disfrutar de otro privilegio: la compañía
de Dios, algo que la Biblia no menciona Isaac que la tenía: “Y Dios estaba
con el muchacho, y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco.”
(Gén 21:20)
En
el texto antes mencionado, encontramos algo que llama mucha atención: "Ismael
será el padre de doce jefes importantes" ¿Os hace recordar algo el
número doce? Es exactamente el mismo número de los doce hijos de Israel. ¿No
significa eso otra vez que tanto Ismael como Isaac iban en paralelo y que los
dos recibían tantas bendiciones de Dios?
Amén
de todo lo dicho, Isaac e Ismael no fueron los únicos hijos de Abraham, sino
que tenía otros hijos más con otra mujer llamada Cetura (Gen 25: 1-4), pero la Biblia no declara la
bendición a ninguno de los hijos más que a Ismael e Isaac (que la paz sea con
ambos).
Es
más, fueron Ismael e Isaac los únicos que van a sepultar a su padre y la Biblia
no menciona la presencia de los demás hijos que Abraham tuvo con Cetura: "Y
exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y
fue unido a su pueblo. Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la
cueva de Macpela" (Gén 25: 8-9).
Después
de todo lo que acabamos de ver, ¿cómo se atrevería uno a decir que Ismael fue
un hijo “ilegítimo” de Abraham?
7-
Ismael y el
tema de la herencia:
Cuando
hemos hablado del amor que Abraham sentía hacia su hijo Ismael sobre todo
cuando, según la Biblia, Sara le dijo: “Echa a esta sierva y a su hijo,
porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo” (Gén
21:10), hemos visto cómo esa petición “le pareció grave en gran manera a
Abraham” (Gén 21:11) de manera que Dios mismo intervino para
tranquilizarle. Pero, resulta que algunos toman este texto como prueba de que
Ismael, por ser hijo de la sierva, no podía heredar de su padre. Vamos a
refutar esta graciosa alegación partiendo siempre de la Biblia:
Primero,
eso del “el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo”, lo
dijo Sara su mujer y no Dios. Por tanto, no se trata de una ley divina. Segundo,
cuando Dios habló de la circuncisión como señal del pacto, prometió a Abraham
la herencia a todos sus descendientes: “A ti y a ellos les daré toda la
tierra de Canaán, donde ahora vives, como su herencia para siempre; y yo seré
su Dios.”(Gén 17:8) E Ismael es descendiente suyo (Gén 21:12-13). Tercero,
en Génesis 15 aparece un texto clave para zanjar ese tema: “Y respondió Abram:
Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi
casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado
prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino
a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará este, sino un hijo tuyo será
el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y
cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo así será tu descendencia.”
(Gén 15: 2-5) Afortunadamente, el texto menciona al esclavo nacido en la casa
de Abram (así se llamaba antes de tener el pacto): el damasceno Eliezer. Ahora
bien, ¿a quién se refiere con el hijo suyo que le va a heredar? Aquí no a cual hijo se refiere exactamente, pero lo
indiscutible es que Ismael fue el primer hijo nacido, y la Biblia no niega su
legitimidad y lo reconoce como hijo de Abraham. La única señal que disponible
es esta frase: “Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes
contar. Y le dijo así será tu descendencia.” Otra vez volvemos a encontrar
la misma profecía que corresponde a una descendencia numerosa e incontable.
Según la Biblia, ¿a quién le fue dada esa promesa? Otra vez me veo obligado a
repetir los textos antes mencionados: “El ángel de Jehová le dijo (a Agar):
Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la
multitud” (Gén 16: 10) y “porque más son los hijos de la desamparada que
los de la casada, ha dicho Jehová.” (Isaías 54: 1-2). ¿No es obvio que la
señal indica que el hijo al que hace referencia el texto es Ismael y no Isaac?
Cabe
mencionar que cuando murió Abraham, el Génesis 25 no trata el tema de la
herencia, solo menciona la presencia de ambos hijos durante su enterramiento en
la cueva de Macpela. Consiguientemente, sería insensato, y aún imprudente,
alegar que solo Isaac tenía derecho a la herencia y excluir a Ismael.
8-
La
descendencia de Ismael:
Curiosamente,
la historia, según la Biblia, no va a terminar con Ismael sino que trasciende a
sus descendientes que van a ser favorecido con dos privilegios muy relevantes
en la historia de la humanidad: a) La aparición de entre ellos del último
profeta de Dios, el árabe Muhammed (que la paz y los rezos de Dios sean con
él); b) y cuidar de la casa de Dios.
a)-
La aparición del profeta Muhammed: según viene en Isaías 42, donde habla
de la venida de un siervo de Dios que va a traer justicia a todas las naciones,
dice que va a aparecer en las ciudades del desierto donde habita Cedar, el
segundo hijo de Ismael (Gen 25: 12-13),
y donde están los moradores de Sela, una montaña en la segunda ciudad
sagrada del islam: Medina. "Alcen la voz el desierto y sus ciudades,
las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre
de los montes den voces de júbilo." (Isaías 42:11) (Para más detalles sobre esta
profecía, haga un cliq aquí)
b)
Cuidar de la casa de Dios: en Isaías 60 van a aparecer de nuevo los nombres
de los dos primeros hijos de Ismael, Nebaiot y Cedar como tribus que se
encargarán de ofrecer el ganado y los carneros, y con ello Dios se agrada y
glorifica la casa de su gloria. "Todo el ganado de Cedar será juntado
para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado
sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria." (Isaías 60:7) (Para más detalles sobre esta
profecía, haga un cliq aquí)
¿Es
una casualidad que la Biblia mencione a los descendientes de Ismael en ambos
capítulos? Si no hubieran sido relevantes, Dios no les habría dado el honor de
ofrecer el ganado con el cual glorifica la casa de Su gloria. Lo cual confirma
otra vez más que sostener que Ismael es un hijo "ilegítimo" solo para
tapar la contradicción de "el único hijo" no va solo en contra
de la razón y el sentido del sacrificio (que tendría mayor sentido si de verdad
iba a sacrificar al único que tenía), sino contra lo que la misma Biblia dice sobre
Ismael.
9-
Lugares
emblemáticos:
Aparecen
en la Biblia dos hitos sobremanera interesantes que nos podrían llevar a
concluir que Ismael y su descendencia van a tener una gran importancia
religiosa tanto para el pueblo de Israel como para el resto de la humanidad, a
saber: a) el pozo del Viviente-que-me-ve; y b) Parán. Los dos son
hitos que no deben pasar desapercibidos para cualquier interesado en estudiar
la Biblia si de verdad quiere darle una correcta interpretación al texto
estudiado. Vamos a ver ahora que tienen que ver los dos sitios al respecto:
a)-
El pozo del Viviente-que-me-ve:
Ya
hemos mencionado antes que cuando murió Abraham lo sepultaron sus dos hijos en
la cueva de Macpela, pero vamos a ver lo que dice la Biblia de inmediato: “Y
sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó
Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve.” (Gén 25:11) El texto nos
ofrece dos datos incoherentes. El primero es mencionar que Dios bendijo a Isaac
y no menciona a Ismael aunque él también estaba presente y fue bendecido al
igual que su hermano (Gén 16:18). El segundo consiste en el pozo junto al cual
habitó Isaac. ¿Qué pasa con este pozo? Este pozo es un sitio muy significativo
para Ismael. Es exactamente el pozo junto al cual el ángel de Dios halló a Agar
en pleno desierto al huir de la presencia de Sara, le anunció el nacimiento de
Ismael, y le prometió multiplicar innumerablemente su descendencia (Véase
Génesis 16:7-14). ¿Por qué Isaac va a escoger habitar en un lugar que no tiene
nada que ver ni con él ni con su mamá? En cuanto al nombre del pozo, pues se le
fue dado y escogido por Agar. La Biblia dice: “Tú eres Dios que ve; porque
dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? Por lo cual llamó al pozo: Pozo
del Viviente-que-me-ve.” (Gén 16:13-14) Y teniendo en cuenta que inmediatamente
después de este último texto la Biblia pasa a hablar de los descendientes de
Ismael, ¿no indica eso que cambiaron intencionadamente el nombre de Ismael por
Isaac en el versículo del Génesis 25:11?
b)-
Parán:
“Parán”
es uno de los nombres más significativos en lo que tocante a Ismael. La Biblia
menciona que “habitó en el desierto de Parán…” (Gén 21:21). Y lo
llamativo de “Parán” es que fue señalado por Moisés como un sitio desde el cual
resplandeció Dios: “Jehova vino del Sinaí, Y de Seir les esclareció;
Resplandeció desde el monte Parán.” (Deuteronomio 33:2) ¿No es una clara
señal de que Ismael y su descendencia van a ser favorecidos por Dios con el
mensaje del islam? De hecho, esa señal es corroborada por otro texto en el
libro de Habacuc: “Dios vendrá de Temán, Y el santo desde el monte de Parán.
Selah Su gloria cubrió los cielos, Y la tierra se llenó de su alabanza.”
(Habacuc 3:3) Bíblicamente hablando, Temán es el nombre de un clan edomita de
una antigua aldea de la Arabia Pétrea, y es usado en la Biblia hebrea como
sinónimo de la dirección del sur, es el nombre dado a Yemen debido a su
localización en el sur de la península arábiga, es por eso que los judíos
yemeníes se les llama “Teimanim” en la lengua hebrea. De todas maneras, según
la Biblia, tanto Parán como Temán tienen una estrecha vinculación con la
población árabe y su abuelo Ismael. Y se sabe también que lo que más
caracteriza esta población a nivel espiritual es la aparición del profeta
Muhuammed con el mensaje del islam.
Conclusión:
De
todo lo visto se desprende que existe una gran brecha entre lo que los judíos y
los cristianos piensan de Ismael y su descendencia y lo que dice la Biblia. Las
incoherencias halladas en la historia de Abraham apuntan hacia el hecho de que
hay algo que no cuadra, que despierta sospechas e incita a indagar en toda la
historia con el fin de reformular una nueva interpretación. En consecuencia, es
fácil llegar a la conclusión de que la mayoría de los textos bíblicos que
hablaban favorablemente de Ismael y su descendencia han sido alterados total o
parcialmente por motivos raciales y étnicos. Eso se debe al complejo de
superioridad que siente el pueblo de Israel con respecto al pueblo árabe. Es
como si no pudieran tragar por qué el hijo de la esclava y su descendencia van
a ser más favorecidos que los de la casada. Es un complejo sin ningún
fundamento humano o religioso. Nunca hemos leído en la Biblia que los dos hijos
de Abraham (que la paz sea con ellos) se envidiaron o se pelearon bajo ninguna
circunstancia, y no creo que a Abraham
le agrade el hecho de que su descendencia se pelee o se odie por motivos de la
envidia o la discriminación racial.
Ahora
bien, ¿acertaron en ocultar todo favor concedido a Ismael y su descendencia? La
respuesta es: No. Aún con todo el adoctrinamiento falso que han venido ejerciendo
a lo largo de los siglos aprovechándose de la ingenuidad de la gente, la Biblia
sigue manteniendo grandes indicios de que tanto Ismael como su madre Agar
fueron bendecidos y amados por Dios al igual que Isaac y su madre.
En
resumidas cuentas, el Antiguo Testamento deja bien claro que Ismael e Isaac van
en paralelo en muchos aspectos como dos hermanos muy especiales:
-
El
nacimiento de los dos fue anunciado por Dios.
-
El nombre
de ambos fue escogido por Dios mismo.
-
Los dos
fueron bendecidos por Dios.
-
A los dos
Dios les prometió tener una importante descendencia y una gran nación.
-
Ambos
tuvieron el pacto con Dios al ser circuncidados.
-
Ambos son
padres de doce tribus (o príncipes).
-
Ambos
asistieron a la sepultura de su padre Abraham.
Por
consiguiente, todo intento para ocultar estas verdades a la gente y querer
quitarle toda legitimidad a Ismael va a ser en vano. Los que leen la Biblia con
ojo crítico y con objetividad pueden percatarse fácilmente de que la historia
tal como viene relatada en la Biblia contiene muchas incoherencias debido a la
falta de eslabones perdidos (o alterados) que seguramente habrían cambiado la
perspectiva de muchísima gente respecto a muchos temas sensibles y decisivos en
sus vidas.
En
fin, si se demuestra que Dios reconoce a Ismael como un hijo “legítimo” de
Abraham, y efectivamente sí lo es, el mito de “el hijo único” se colapsará, e
Isaac volverá a ser el segundo y no el único.
Si
le gusta el contenido de este trabajo, le ruego que lo comparta para que la
gente sepa la verdad tal como Dios quería que fuese. Gracias.