miércoles, 7 de febrero de 2024

¿Es el Espíritu Santo el Paráclito profetizado por Jesús?


Escrito por: Othman Hjira

 

En muchos textos del Evangelio de Juan habla una profecía atribuida a Jesús en la que anuncia el advenimiento de un Paráclito:

Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador (Paráclito), para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.” (Juan 14:15-17)

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26)

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.” (Juan 15:26)

Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16:7-15)

Los cristianos creen que el Paráclito que se anuncia en el evangelio de Juan se refiere al Espíritu Santo, mientras que los musulmanes dicen que el Paráclito se refiere al profeta Muhammed que, según el Corán, fue anunciado por Jesús: “Y cuando dijo Jesús, hijo de María: ¡Hijos de Israel! Yo soy el mensajero de Allah para vosotros, para confirmar la Torá que había antes de mí y para anunciar a un mensajero que ha de venir después de mí cuyo nombre es Ahmad. Pero cuando fue a ellos con las pruebas evidentes, dijeron: Esto es pura magia.” (Las Filas: 6)

La explicación cristiana:

Según los cristianos, el término Paráclito hace referencia al Espíritu Santo, y se basan en lo que viene en el evangelio de Juan: “Mas el Consolador (el Paráclito), el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26) ¿Hasta qué punto es convincente esta explicación?

El término “Paráclito” (παράκλητος - paráklētos) tiene un significado lejano de la comprensión eclesiástica de los textos del evangelio de Juan. El término no significa el Consolador como es indicado en algunas traducciones cristianas de la Biblia como la de Reina Valera sino que se refiere a quien se le pide ayuda “llamado al lado de uno”, es decir, defender al otro e interceder por él como un defensor en un tribunal. Este mismo término aparece en el libro de Job con el significado de “mediador”: “Si tuviese cerca de él Algún elocuente mediador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber.” (Job 33:23)

El problema con el uso de este término en el Nuevo Testamento es que no ofrece un significado estable y fijo, y no cuadra coherentemente con la historia del libro. En la primera epístola de Juan el término fue usado para referirse a Jesucristo y no al Espíritu Santo: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.” (1 Juan 2:1). La pregunta ahora: ¿desempeña el Espíritu Santo la función del abogado o consolador de la gente ante Dios? Según podemos leer en el evangelio de Juan  la respuesta es: no. “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.” (Juan 16:8) “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16:13-14). Se nota que el término “Consolador” no casa con ninguna descripción dada a Jesús o al Espíritu Santo en el Nuevo Testamento. Hay varios indicios que muestran que existen muchos problemas con esta interpretación:

-          El Espíritu Santo es considerado Dios, y constituye la tercera parte de la Trinidad, y no estaba ausente de la vida de Jesús.

-          Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros” (Juan 16:7) Se entiende con este texto que el Paráclito no vendrá hasta que se vaya Jesús. Pero, él bajó del cielo sobre Jesús después de ser bautizado en el Jordán “… y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y se posaba sobre él” (Mateo 3:16), sobre María “El Espíritu Santo vendrá sobre ti”. (Lucas 1:35), sobre los discípulos antes del quincuagésimo día: “les dijo: Recibid el Espíritu Santo.” (Juan 20:22), sobre Juan el Bautista: “y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre” (Lucas 1:15), sobre su madre: “Elisabeth fue llena del Espíritu Santo” (Lucas 1:41), sobre su padre: “Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo y profetizó.” (Lucas 1:67), sobre Simeón: “el Espíritu Santo estaba sobre él”. (Lucas 2:25). También encontramos en el Antiguo Testamento que el Espíritu Santo ya había venido a muchos profetas antes de Jesús, por ejemplo: sobre Saúl “el Espíritu de Dios vino sobre él con poder y profetizaba con los profetas.” (1 Samuel 10:10); “Al oír Saúl estas palabras, el Espíritu de Dios vino sobre él con poder.” (1 Samuel 11:6), sobre Moisés “¿dónde el que puso en medio de él su santo espíritu?” (Isaías 63:11). ¿Tendría sentido leer todos estos textos y luego decir que se refería al Espíritu Santo como un ausente esperado?

-          Otro indicio importante: “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros” (Juan 16:7) Jesús afirma aquí que la venida del Paráclito es mejor que su estancia, lo cual significa que sus enseñanzas serían mejor que las de Jesús lo cual no casa con la concepción cristiana de la doctrina de la Trinidad que concede al hijo un rango mayor al del Espíritu Santo.

-          En Lucas 11:13 dice: “¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” Lo cual significa que el don del Espíritu Santo se da cuando alguien se lo pide a Dios y no tiene que ver con un tiempo determinado, ni con la ida de Jesús.

-          El Espíritu Santo no vino para consolar a los discípulos ni a defenderles de la tiranía y la crueldad de las autoridades romanas ni de los judíos. De lo contrario, Jerusalén fue destruida por completo en el año 73 d.C. 

-          El Espíritu Santo no guió a los cristianos, ni les iluminó el camino para conocer a Dios después de Jesús. De lo contrario, hubo una profunda discrepancia entre los mismos cristianos y aparecieron muchas sectas religiosas que alegan seguir el verdadero camino de Cristo y que tachan a las otras de herejías, las perseguían y quemaban sus libros.

-          Jesús dijo que los discípulos no podían aguantar tantas verdades religiosas en aquellos días: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Juan 16:12-13). Entonces ¿cómo es posible que los discípulos hayan podido tener esta capacidad en tan solo pocos días después de la resurrección de Cristo, a pesar de que el texto da a entender que toda la generación de los discípulos era incapaz de comprender estas cosas y sobrellevarlas?

-          A la luz de la doctrina de la Trinidad que enseña que el Espíritu Santo es de naturaleza divina al igual que el Padre y el Hijo ¿cómo es posible que todo lo que diga el Espíritu Santo no proceda de él? “porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.” (Juan 16:13)

-          La profecía dice que el Paráclito “os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26). Sin embargo, no existe ningún texto en el Nuevo Testamento que dice que los cristianos hayan olvidado las enseñanzas de Cristo o que el Espíritu Santo se las hizo recordar.

-          La literatura cristiana primitiva muestra que no había unanimidad respecto a que el “Paráclito” fuera al Espíritu Santo ya que muchos creían que el Paráclito aparecería realmente en la tierra, de modo que muchos proclamaron serlo como Simón el Mago, Mani y Montano.

-          Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.” Si nos basamos en este texto: ¿a qué verdad guió el Espíritu Santo a los discípulos? ¿Qué les dijo? ¿Qué les informó? ¿Qué es lo que oyó para transmitírselo a ellos? ¡Nada!

-          Incluso los concilios ecuménicos que alegaban ser sostenidos y guiados por el Espíritu Santo se discreparon muchas veces en varios temas religiosos y teológicos.

Basándose en estos argumentos y en la profecía que Jesús dijo al pueblo judío: “Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a una nación que produzca los frutos de él.” (Mateo 21:43) los musulmanes dicen que el término Paráclito no tiene nada que ver con el Espíritu Santo, sino más bien con el profeta Muhammed. Sin embargo, es menester responder a ciertas objeciones al respecto:

1-     Jesús describe al Paráclito como un espíritu de verdad, mientras que el profeta del islam es humano y no un espíritu.

La respuesta: el Nueva Testamento usa el término “espíritu” para referirse a los profetas también: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.” (1 Juan 4:1).

2-     El Espíritu Santo procede del Padre (Juan 15:26), siendo de la misma naturaleza que Dios Padre, y Muhammed no es como tal.

La respuesta: el verbo “proceder” da a entender que es creado y enviado por Dios y no que es de la misma naturaleza que Dios.

3-     El Paráclito será enviado por Jesucristo, y ningún musulmán cree que su profeta fue enviado por él.

La respuesta: el dicho de Jesús “a quien yo os enviaré del Padre” (Juan 15:26) viene explicado por otro texto: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador” (Juan 14:16). Se nota que Jesús no tiene poder ni autoridad más allá de rogarle al Padre.

4-     Si “el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.” (Juan 14 :16-17) Si el profeta Muhammed no vivió con los discípulos, ¿cómo le van a conocer?

La respuesta: eso no significa que vaya a suceder en sus días tal como dice Jesús: “desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo” (Mateo 26:64), “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.” (Mateo 24:34)  ¡Ya murieron los doce apóstoles y con ellos toda la primera generación y ahora que estamos en pleno siglo veintiuno  todavía no ha venido el Hijo del Hombre (si de verdad se refiere a Jesús y no a Muhammed) ni nadie le vio venir!

  

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