miércoles, 24 de enero de 2024

¿Es Jesús un dios, un hijo de Dios, o un profeta de Dios?

Escrito por: Othman Hjira



¿Qué quieren decir los cristianos con que Jesús es hijo de Dios? ¿Significa que es de la misma naturaleza de Dios y, por lo tanto, merece ser adorado como Dios mismo? ¿Qué es lo que hace que Jesús sea diferente a nosotros? ¿Por qué su nacimiento fue tan especial en comparación con el resto de la humanidad? ¿Por qué este tema siempre ha engendrado mucha polémica incluso entre las diferentes ramas del cristianismo?

Por ejemplo, los Testigos de Jehová, además de que no creen en la Trinidad, tampoco creen que Jesús sea de la misma naturaleza que Dios aunque lo consideran como hijo de Dios. Eso significa que el hecho de creer que Jesús es hijo de Dios no se considera suficiente para justificar la creencia de que es de naturaleza divina. Dicho con otras palabras, si existen algunos textos en el Nuevo Testamento que consideran a Jesús como hijo de Dios, pues también existen otros textos en el Antiguo Testamento que enseñan lo mismo respecto a otros profetas. Por lo tanto, aunque esta doctrina se repitió muchas veces en los cuatro evangelios, eso no es nada suficiente para probar que Jesús es Dios o de la misma naturaleza que Dios el Padre. Lo que vamos a hacer ahora es indagar minuciosamente lo que dice la Biblia respecto a esta doctrina y ver si lo que dice concuerda realmente con lo que creen la mayoría de los cristianos o no:

Empecemos con un texto muy revelador y que aclara de una manera muy tajante que si somos creyentes en Dios, todos en teoría nos consideramos hijos de Dios: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” (Juan 1: 12-13) Si el evangelio dice clara y explícitamente que los creyentes en Dios todos somos hijos engendrados por Él, ¿eso significa que tenemos su misma naturaleza y esencia? Dicho de otra manera, si la Biblia declara que Jesús es hijo de Dios, eso no significa que es de la misma esencia de Dios, sino que es creyente en Dios, al igual que todos los demás creyentes en Dios, engendrados por Dios y considerados, por tanto, también como hijos de Dios.

Mientras la descripción a los creyentes como hijos de Dios es algo frecuente en la Biblia, no hay ni un solo texto donde se declara de un modo explícito que “Jesús es hijo engendrado por Dios”, y si suponemos que exista este texto, lo podríamos interpretar tal como viene en Juan 1:12-13. Este mismo problema lo encontramos en la Biblia al darnos cuenta de que el término “dios” se refiere tanto a Dios, el Creador, como a la creación, por lo tanto, si encontramos un texto en el Nuevo Testamento que considere a Jesús como un dios, tampoco sería una justificación suficiente ya que no va a ser el único considerado como tal, en consecuencia, es necesario que haya un texto que afirme que Jesús es un Dios “verdadero”. ¿No es esa creencia sino un verdadero dilema?

 

El término “hijo” o “hijos de Dios” en el Nuevo Testamento:

Ahora vamos a leer algunos textos del Nuevo Testamento para ver que la descripción “hijo de Dios” fue dada a mucha gente y no solo a Jesús: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” (Mateo 5:9); “para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:45); “hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.” (Lucas 3:38) Entonces decir que Jesús es hijo de Dios tan solo por el hecho de nacer milagrosamente sin padre, pues Adán nació sin padre y sin madre y aún así es considerado hijo de Dios también, lo cual es la misma idea anunciada por el Corán: “Verdaderamente Jesús, ante Allah, es como Adán. Lo creó de tierra y luego le dijo: ¡Sé! Y fue.” (Al Imrán: 59). Otros textos más: “y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.” (Lucas 6:35); “Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.”(Lucas 20:36) Aquí vemos claramente que se refiere también a los ángeles como hijos de Dios; “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.” (Romanos 8:14); “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.” (Romanos 8:19); “también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Romanos 8:29) Aquí Pablo dice que Jesús es primogénito entre muchos hermanos, es decir, todos los hombres somos iguales a Jesús en cuanto a nuestra naturaleza humana. Más textos: “Allí serán llamados hijos del Dios viviente.” (Romanos 9:26); “Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”(2 Corintios 6:18); “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:26); “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.”(Gálatas 4:6-7); “El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.”(Apocalipsis 21:7) Aquí está hablando de una manera general sin especificar.

Pero el texto más claro y hermoso de todos es este: “Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.” (Juan 20:17) Es decir, Dios es el Padre y el Dios de Jesús como lo es también de los demás creyentes. ¿Qué más pruebas se necesita para darse cuenta de la verdadera naturaleza de Jesús?

 

El término “hijo” o “hijos de Dios” en el Antiguo Testamento:

Pasemos ahora al Antiguo Testamento y leamos lo que dice sobre el término “hijo” o “hijos” de Dios: “viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas”(Génesis 6:2); “Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.” (Éxodo 4:22-23) aquí se ve claramente que el término “mi hijo” se refiere al pueblo de Israel; “Hijos sois de Jehová vuestro Dios” (Deuteronomio 14:1); hablando de Salomón ahora: “le seré por padre, y él me será por hijo y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti” (1 Crónicas 17:13); “Él edificará casa a mi nombre, y él me será a mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.” (1 Crónicas 22:10), “Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios; porque a este he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre.” (1 Crónicas 28:6); “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.” (Job 1:6) lo más probable aquí es que se refiere a los ángeles. “Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.”(Salmos 2:7) Este texto es polémico, ya que no hay una unanimidad sobre a qué se refiere exactamente aunque la mayoría de los cristianos, a diferencia de los judíos, creen que se trata de una profecía sobre Jesucristo. Sin embargo, hay que aclarar que el verbo “engendrar” aquí significa “crear” puesto que lo relaciona con un tiempo específico “hoy”, lo cual no concuerda con la creencia cristiana de que Jesús nació del padre antes que los tiempos.

 

“Los hijos de Dios” llamados “dioses” también:

Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis.” (Salmos 82:6-7) Aquí vemos claramente que el término “dios” es usado también para referirse a todos los hijos de Dios, por tanto, Jesús no puede ser la excepción. Sin embargo, y aún siendo llamados “dioses” o “hijos de Dios”, la Biblia dice que no hay nadie entre ellos que se parece a Dios “¿Quién es igual al Señor? ¿Quién se le parece entre los hijos de los dioses?”(Salmos 89:7).

 

Pese a ser hijo de Dios, Jesús no es igual a Dios:

Ya vimos anteriormente que la expresión “hijo de Dios” no es utilizada únicamente con referencia a Jesucristo, más bien a todos los creyentes en Dios. Muchos profetas, reyes y ángeles fueron también llamados “hijos de Dios” tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En este apartado vamos a corroborar otra vez más que el hecho de que Jesús sea considerado como “hijo de Dios” eso no le hace igual a Dios, de lo contrario, sigue siendo visto como un hombre que comparte todas las debilidades y preocupaciones humanas. Leamos lo que dice la Biblia: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.” (Marcos 13:32) Si Jesús hubiese sido de la misma esencia que el Padre, es decir, siendo Dios mismo encarnado en la persona de Jesús, o como dice el evangelio de Juan “yo soy en el Padre y el Padre en mí” ¿cómo es posible que Jesús, al igual que los ángeles, quede también excluido de saber la fecha de algo tan importante para toda la humanidad?; “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre.”(Mateo 11:27), “El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.” (Juan 3:35) Lo cual significa que Jesús no poseía nada y que todo se le fue otorgado por el Padre; “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.” (Juan 5:19) Lo dice bien claro: “no puede el Hijo hacer nada por sí mismo”, lo cual indica que él no tiene ni poder ni autoridad ni siquiera sobre sí mismo, ¡y aún así mucha gente lo toma por Dios!; “no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.” (Juan 5:30) ¡Tampoco tiene voluntad propia! De lo contrario, exhorta hacer la voluntad del que le envió: No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” (Mateo 7:21); “Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo”(Juan 5:26) ¿Cómo puede ser Jesús un Dios si su vida le fue dada por otro Dios, su Padre? Para ser Dios se supone que debe dar la vida y no recibirla; “¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?” (Juan 10:36) fue santificado y enviado por el Padre y no por sí mismo; “la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús.” (Hechos 13:33) Según dice este texto, Jesús fue resucitado por el Padre y no por sí mismo; “Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.”(1 Corintios 15:28) ¿Cómo es posible que un dios acepte estar sometido a otro Dios? Si decimos que Jesús es Dios encarnado en el hombre ¿cómo es posible que se sujete a sí mismo?; “Si ustedes perdonan a los otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los otros sus ofensas, tampoco el Padre de ustedes les perdonará sus ofensas.”(Mateo 6:14-15) Jesús afirma que el único que perdona es el Padre celestial y no dijo que él también lo hace; los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.” (Juan 4:23-24) Si Jesús hubiese sido Dios ¿por qué no dijo que le teníamos que adorar a él también?; Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar. Quien esgrime la espada, muere por la espada. ¿No te parece que yo puedo orar a mi Padre, y que él puede mandarme ahora mismo más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:52-53) ¿Por qué un dios debe orarle a otro Dios para pedirle auxilio?; “Porque las obras que el Padre me ha encomendado que lleve a cabo, y que estoy haciendo, son las que testifican que el Padre me ha enviado.” (Juan 5:36) Reconoce que los milagros que él hacía le fueron encomendados por el Padre. “El que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios reconocerá si mi enseñanza proviene de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por cuenta propia busca su vanagloria; en cambio, el que busca glorificar al que lo envió es una persona íntegra y sin maldad.” (Juan 7:17-18); “Sabrán ustedes que yo soy y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo conforme a lo que el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada.” (Juan 8:28-29) ¿Es posible que estas palabras provengan de uno considerado como “dios”?; “yo he venido de Dios y aquí me tienen. No he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió. ” (Juan 8:42); “se arrodilló y oró. Y decía: «Padre, si quieres, haz que pase de mí esta copa; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Se le apareció entonces un ángel del cielo, para fortalecerlo. 44 Lleno de angustia, oraba con más intensidad. Y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:41-44) ¿Qué clase de dios es éste que se arrodilla, ora con intensidad, no tiene voluntad, necesita de alguien más para fortalecerle? ¿No fue Jesús sino un profeto de Dios?; “En ese momento Jesús clamó a gran voz, y dijo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.» (Lucas 23:46) ¡No solo el cuerpo, sino hasta el espíritu se lo encomendó a Dios!

 

Jesús, un profeta de Dios:

Si en el apartado anterior aclaramos de una manera muy detallada que Jesús no tiene ninguna cualidad con la cual se le puede otorgar una idiosincrasia divina, en este apartado, pues, vamos a hacer lo mismo sacando a flote los testimonios de los cristianos primitivos que vivían en torno a Jesucristo con el fin de demostrar que fue considerado tan solo como un gran profeta y mensajero de Dios, lo cual nunca fue negado, reprochado o corregido por Jesús mismo. Leamos: Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.” (Lucas 7:14-17); Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.” (Lucas 7:39-41); “Al ver la señal milagrosa que Jesús había realizado, la gente comenzó a decir: «En verdad este es el profeta que había de venir al mundo».” (Juan 13:14-15); “Por eso interrogaron de nuevo al ciego: - ¿Y qué opinas tú de él? Fue a ti a quien te abrió los ojos. —Yo digo que es profeta —contestó.”(Juan 9:17);  “La mujer dijo: —Señor, me doy cuenta de que tú eres profeta.” (Juan 4:19); “Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque este le tenía por profeta.”(Mate4o 21:6) Los judíos querían matarle a Jesús por haberles dicho que serán reemplazados por otra nación por culpa de ser gente malvada, lo único que les impidió era el temor a la reacción del pueblo que le tenía por profeta de Dios; “Y ellos le dijeron (a Jesús): De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo.” (Lucas 24:19) La respuesta de estos dos hombres fue justo después de la supuesta muerte de Jesús, es decir, incluso después de la supuesta “crucifixión”, ellos aún le veían como un profeta de Dios y se lo dijeron a él mismo, y él no les reprochó ni les corrigió su concepción; “Por tanto, Jesús les dijo: En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra, entre sus familiares y en su propia casa.” Así reprochó Jesús al quedarse asombrado por falta de fe de aquellos que se burlaban de sus maravillas y sus enseñanzas reconociendo que es un profeta de Dios.

 

¿Por qué Jesús nació milagrosamente?

Ahora queda responder a una pregunta que siempre nos hacemos tanto los cristianos como los musulmanes: ¿por qué Jesús es la única persona en el mundo que tuvo un nacimiento peculiar, con la intervención directa del Espíritu Santo? Lo más probable es para no ser confundido con el Mesías esperado. Dicho con otras palabras, Dios quiso que Jesús naciera milagrosamente de María y que llevara su sangre levita para no nacer del linaje de José el esposo de María que es del linaje de David, y así evitar confundir a Jesús con la falsa y alterada profecía del Mesías esperado por los judíos y de quien Jesús dijo que no pertenecería a ellos. Por lo tanto, el hecho de que Jesús naciera milagrosamente fue para no realizar la profecía que falsificaron los judíos respecto al linaje del Mesías esperado diciendo que debe tener la sangre de David y así desviar a la gente para no seguir al profeta árabe descendiente de Ismael hijo de Abraham tal como Moisés y Jesús y los demás profetas les habían enunciado: “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.” (Deuteronomio 18:18); “La sembraré para mí en la tierra, y tendré compasión de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Dios.”(Oseas 2:23); “Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, Y a la no amada, amada.” (Romanos 9:25); “Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a una nación que produzca los frutos de él.” (Mateo 21:43)

Entonces ¿quién es el Mesías esperado por el pueblo judío durante muchos siglos? Es el profeta Muhammed, pero lo rechazaron al darse cuenta de que es árabe, de los descendientes de Ismael, el hijo de la “esclava” Hagar, y no un judío como ellos. (Haga clic aquípara leer nuestro trabajo completo sobre este tema).

 

 El concilio de Nicea, y la deificación de Jesús:

Seguro que ahora usted se está preguntando por qué, cómo, cuándo y dónde Jesús empezó a ser considerado como Dios, la respuesta está en el primer concilio ecuménico en la historia de la iglesia: el Concilio de Nicea. Tuvo lugar en la ciudad de Nicea en el año 325 d.C tras la convocación del emperador pagano Constantino a 1800 obispos de los cuales solo asistieron unos 300 aproximadamente. Éste, al darse cuenta de que las divisiones religiosas entre las iglesias amenazaban la unidad política de su imperio acabó interviniéndose él mismo personalmente para imponer un solo credo unánime y oficial en todo el imperio. Este nuevo credo consistía en considerar que la naturaleza de Jesús es igual a la del Padre, y cualquiera que osara negar esta nueva doctrina quedaría condenado a destierro o muerte. 


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