lunes, 18 de diciembre de 2023

La profecía del profeta Muhammed en la Biblia

Escrito por: Othman Hjira

Por favor, lea bien concentrado y hasta el final.

En el capítulo de Isaías 42 hay una sorprendente profecía que contiene señales claras acerca de un profeta árabe proveniente del desierto, un profeta cuyo mensaje es para todas las naciones del mundo. Y no es nada raro para nosotros los musulmanes que existan profecías con respecto al profeta Muhamed porque el Corán afirma que las hay en la Biblia. De hecho, algunas mencionan su bendito nombre como en Cantares 5:16, otras mencionan el lugar de su procedencia (La Meca) y su linaje como en Isaías 60 y Salmos 84, y hay otras en que cabe la posibilidad de interpretarse como referentes al profeta Muhamed (Deutronomio 18:15-18). Sin embargo, en el texto de Isaías 42 aparecen explícitas señales de que se trata de un profeta del desierto de Arabia y que no pertenece de ninguna manera a los descendientes de Isaac, sino a los de Ismael.

Ahora vamos a ver lo que dice la profecía y analizarla versículo por versículo (lea hasta el final):

1-      Un siervo de Dios escogido y sostenido:

He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu."

Como podemos ver, aquí dice "mi siervo" y no dice "mi hijo", aunque la Biblia a veces se refiere a Jesús como "siervo", sin embargo, según las creencias cristiana Jesús siempre se ha considerado un ser de naturaleza divina "un dios" junto al Dios Padre y al dios Espíritu Santo. El simple uso de la palabra “siervo” al referirse a Jesús es una clara prueba de que él también adoraba a Dios, y no puede ser él mismo un “dios”. Además, ¿cómo puede ser que un Dios considere a sí mismo como siervo y decir que va a sostener a sí mismo a la vez? De todas maneras, el uso de la palabra “mi siervo” puede referirse a cualquier persona que sirve y adora a Dios con fe sincera.

Mi escogido”, para ser uno un escogido, debe haber muchos igual que él, de su propia naturaleza. Es como cuando quieres “escoger” a tu pareja, seguramente la escoges entre millones de opciones que tienes, o cuando quieres escoger un color, eso significa que vas a escoger uno solo entre muchos colores. Ahora bien, según los cristianos Jesús es el único hijo de Dios, es único en su naturaleza divina y humana a la vez. Entonces, para ser el “escogido” se supone que debe haber muchos otros hijos de Dios más que él, por lo tanto el texto de Isaías 42 no puede referirse de ninguna manera a Jesús. Por otra parte, decir que se refiere a Muhammed sería lo más coherente ya que, según el Corán, es igual a todos los hombres, es decir, es de naturaleza cien por cien humana. Por lo tanto, el adjetivo “escogido” no puede corresponder sino al profeta Muhamed.

En dos ocasiones en el texto de Isaías 42 Dios insiste en el hecho de que este siervo va a ser sostenido y protegido por Dios, la primera aparece en el primer versículo: “Yo le sostendré”, y la segunda en el sexto: “te sostendré por la mano; te guardaré.” Ahora bien, ¿Jesús fue sostenido según el Nuevo Testamento? La respuesta es NO, él mismo proclamaba quejándose cuando estaba en la cruz: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46). Muchos dirán que estaba repitiendo un Salmo, pero el hecho de escoger esta oración de todas las oraciones de todos los Salmos seguramente nos devela que él se sentía identificado con esta oración y que no la escogió al azar. En lo tocante al profeta Muhammed, ya se sabe que su muerte fue natural por decisión divina. Es verdad que, como muchos profetas de Dios, él también fue atacado por su pueblo, pero era protegido por Dios de modo que no fue ni matado, ni crucificado.

En cuanto a la aparición de la palabra “Espíritu” aquí, pues el profeta Mohamed también recibía la revelación por medio del Arcángel Gabriel, que según el Corán es otro nombre del Espíritu Santo. 


2-      Traerá justicia a las naciones:

Luego dice: "él traerá justicia a las naciones". Se trata pues de un siervo con un mensaje universal. Un mensaje que trasciende lo étnico, lo racial, lo cultural y lo nacional. Por lo tanto, no se trata de un siervo enviado únicamente al pueblo judío tal como siempre presumen los israelitas. Por cierto, el término "justicia" se repite como siete veces en este capítulo lo cual indica que el valor supremo que vendrá a defender ese siervo es "la justicia". Ahora bien, ¿cuál es el valor supremo que Jesús vino a defender? Es el amor y el perdón, y no la justicia: "Pero ahora yo les digo: no te pongas en contra de una persona mala. Mejor, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, deja que te pegue también en la otra." (Mateo 5:39).  ¿En algún momento definió Jesús a sí mismo como un juez? Leamos su respuesta: “Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?” (Lucas 12:13-14). En cambio, el Corán considera la justicia como el valor más importante: "Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes e hicimos descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que los hombres sean equitativos." (El Hierro: 25).

Ahora bien, para que un profeta establezca la justicia, necesitaría tener el poder tanto legislativo como el ejecutivo. Sin embargo, el carácter del mensaje de Jesús según el Nuevo Testamento es amoroso y tolerante. No había leyes del talión ni tenía un ejército o cuerpo armado como para establecer la justicia. De hecho, Jerusalén estaba bajo el dominio de los romanos, y los cristianos eran considerados como súbditos sin ninguna influencia política. Por el otro lado, encontramos que el profeta Mohamed sí que era jefe de estado, tenía un ejército armado que combatió en muchas batallas a los paganos de la época y estableció el poder judicial durante su gobierno. “No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.

 

3-      Tiene su propia “Ley”:

“…y las costas esperarán su ley” esta señal constituye por sí sola un gran problema para los cristianos, ya que es consabido que Jesús no tenía una ley propia, sino que seguía la ley de Moisés. Jesús mismo dijo: “No piensen que he venido a abolir la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas.” (Mateo 5:17) ¿Cómo se atrevió Mateo en su evangelio (12:18) a interpretar Isaías 42 como Jesús mismo? Eso indica con toda la claridad del mundo que Mateo estaba interpretando el texto a su conveniencia y a su antojo. De hecho, la única ley que va a aparecer después de la ley de Moisés, va a ser, sin ninguna duda, la Ley de Muhammed.


4-      Su misión es liberadora:

En el séptimo versículo dice: “para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.” Y esa fue exactamente la misión por la que fue enviado el profeta Muhamed: “Esos que siguen al Mensajero, el Profeta iletrado, al que encuentran descrito en la Torá y en el Evangelio, y que les ordena lo reconocido y les prohíbe lo reprobable, les hace lícitas las cosas buenas e ilícitas las malas y los libera de las cargas y de las cadenas que pesaban sobre ellos. Y aquéllos que creen en él, le honran, le ayudan y siguen la luz que fue descendida con él; ésos son los afortunados.” (El Muro Divisorio: 157)


5-      Es un siervo de carácter no habitual:

Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.” Va  a ser seguramente un siervo con un mensaje especial, algo no habitual para el pueblo de Israel con el cual la gente va a cantar un nuevo cántico a Dios, y no un cántico tradicional y conocido.


6-      Es árabe del desierto:

En el versículo 11 aparece la señal más importante del siervo de Dios y de su origen: “Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.” El desierto ya todos sabemos qué es, pero ¿quién es Cedar? Cedar es el segundo hijo de Ismael, es el abuelo de la tribu árabe que vive en la ciudad Meca. ¿Y qué es Sela? Es un monte que está en la Medina, la segunda ciudad sagrada del islam después de la Meca y donde está la tumba del profeta Muhamed. ¿Es una casualidad que aparezcan señales de las dos ciudades más sagradas del Islam? ¿Y qué tienen que ver los descendientes de Ismael con esta profecía? Seguramente no se refiere a un profeta que pertenece a los descendientes de Isaac, sino a los de Ismael, al profeta Muhamed.

Otra señal muy relevante: “y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.” ¿Cuál es la religión que tiene como ritual obligatorio alabar a Dios desde la cumbre de los montes? Es el islam, se trata del pilar principal en la peregrinación de los musulmanes, a saber: el Día de Arafah, es una festividad islámica que cae en el noveno día de Dhu al-Hijjah del calendario islámico lunar. Al amanecer de este día, los peregrinos musulmanes se dirigirán desde Mina a una ladera y llanura cercana llamada Monte Arafat. Fue desde este lugar donde el profeta Muhammed pronunció uno de sus últimos sermones en el último año de su vida.  


7-      Un hombre de guerra:

 En el versículo 12 dice: “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.” Es verdad que el islam es una religión de paz, pero al mismo tiempo es de guerra cuando es necesaria. Y sí, el profeta Muhamed recurrió a la guerra y él mismo luchó contra los paganos de la península arábiga en muchas batallas, de modo que en muy pocos años el islam logró expandirse espiritual y militarmente de una manera vertiginosamente rápida y sorprendente para los grandes imperios que fueron derrotados tras su aparición, el romano y el persa. ¿Recurrió Jesús alguna vez a la guerra contra sus enemigos? No, nunca. Pero el profeta Muhamed sí (que la paz sea con ambos).


Conclusión:

En el libro del Apocalipsis, que es un libro de carácter exclusivamente profético y atribuido al apóstol Juan, interpretaron al siervo de Dios como Jesús mismo. Es decir, habla de su segunda venida a la tierra cuando se acerca el fin del mundo, entonces va a tomar la posición de un juez y va a establecer la Justicia en la tierra. No obstante, esta interpretación contradice las claras señales que aparecen en el texto y las creencias de la iglesia sobre Jesús mismo:

a-      ¿Cómo puede ser Jesús un dios y al mismo tiempo un siervo de sí mismo y sostenido por sí mismo?    

b-      ¿Cómo puede ser Jesús el escogido siendo único en su naturaleza?

c-       ¿Cómo es posible que Jesús al principio llame al perdón y dar la otra mejilla y luego se convierta en un hombre de guerra? Eso significa que recurrir a la guerra es admitido por Jesús mismo, dicho en otras palabras, el cristianismo, al igual que el islam, es también una religión de paz y de guerra a la vez.

d-      ¿Cómo es posible que Jesús tenga una ley propia si él mismo dijo que vino para cumplir con la ley de Moisés?

e-      ¿Qué tienen que ver las aldeas del desierto donde habitan los descendientes de Ismael y el monte Sela que está en Medina (la ciudad donde está enterrado el profeta Muhamed) con la segunda venida de Jesús? ¿Acaso no se dice que va a bajar en Jerusalén donde se supone que habitan los descendientes de Isaac?

Yo sé que encontrar respuestas lógicas y coherentes s a estas preguntas es algo muy difícil, y me parece que intentar interpretar el “siervo” de Dios con Jesús es intento fracasado de parte del autor del Apocalipsis (atribuido a Juan cuya autoría e historicidad es cuestionable) para ocultar el verdadero personaje al que se refiere, a menos que si cabe la interpretación de que Jesús va a bajar donde viven los descendientes de Cedar, hijo de Ismael, quienes no consideran a Jesús como un “hijo” de Dios, sino su “siervo”.  

Cabe aclarar un punto respecto al siervo de Dios, algunos estudiosos judíos dicen que habla de Ciro, un ungido rey persa, que aparece en dos capítulos más tarde, en Isaías 44 y 45. Veamos ahora si cuadra o no con el siervo de Dios en Isaías 42:

-          En Isaías 45:1 dice Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes,” mientras que en Isaías 42 dice que vendrá para ser luz, liberación y justicia para las naciones y no para sujetarlas.

-          En Isaías 44 dice que Ciro es mandado a las ciudades de Judea, a reconstruir el templo de Jerusalén, una característica que no aparece en Isaías 42: “que dice a Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré; (…) que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.” (Isaías 44:26-28), por tanto, la importancia de la misión de Ciro radica en que es regional y específica para el pueblo de Judea “él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.” (2 Crónicas 36:23) y no es universal como viene indicado en Isaías 42.

-          Ciro no trajo una nueva ley, ni un mensaje renovado para al pueblo judío.

En ninguna parte dice la Biblia que Ciro tuvo algo que ver con el desierto y las aldeas donde habita Cedar, los descendientes de Ismael.

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